Pilar Gamboa reflexiona sobre la actualidad social y artística en Argentina
La actriz Pilar Gamboa ha expresado su profunda preocupación por la situación social en Argentina, describiendo el presente como uno de los momentos más oscuros de su vida. Aunque no vivió la última dictadura, evoca momentos de crisis como la de 2001 y destaca la importancia de la cultura y la autogestión artística ante la adversidad.

Pilar Gamboa, actriz destacada en la escena argentina, ha manifestado su inquietud por el clima social actual, el cual considera uno de los más oscuros que ha experimentado. A pesar de haber nacido en los años 80 y no haber vivido directamente la última dictadura militar, Gamboa ha atravesado otras etapas de fuerte convulsión social, como la crisis de 2001, que la marcaron profundamente. En esa época, trabajaba en YPF cerca de la Casa Rosada y recuerda con claridad las tensiones y el ambiente de desasosiego que se vivían.
La actriz relata cómo, durante la crisis, se encontraba en medio de la represión y las manifestaciones, experimentando de cerca el uso de gases lacrimógenos. Sin embargo, a pesar de su preocupación actual, Gamboa también mantiene una postura optimista. Considera que, tras las crisis, se generan nuevas formas de organización y creatividad que suelen ser impulsadas por la cultura.
Gamboa resalta la importancia de los pequeños espacios culturales que, a pesar de las adversidades, siguen funcionando y resistiendo en Buenos Aires. Describe estos lugares como “sótanos” donde artistas se agrupan para crear y sostener la cultura desde la autogestión. Su trayectoria en el teatro independiente, que comenzó a fines de los 90 y principios de los 2000, ha estado marcada por la creación colectiva y la iniciativa de no esperar ser convocados por otros para hacer arte.
Con un presente profesional activo, Gamboa se encuentra trabajando en producciones como Envidiosa, Viudas negras y División Palermo. Su experiencia en colectivos teatrales como Piel de Lava y Compañía El Silencio refleja un compromiso continuo con el arte y la resistencia a través de la cultura. Gamboa cierra su reflexión resaltando el “arte de juntarse” como un valor esencial de la comunidad artística y la sociedad, una herramienta frente a la adversidad que poseen los argentinos y las argentinas.
Esta mirada esperanzadora se convierte en un pilar fundamental en su discurso, ya que invita a la comunidad a mantenerse unida y activa ante los desafíos que enfrenta el país, subrayando la relevancia de la cultura como vehículo de cambio y resistencia.