Platense se impuso a Barracas en un partido polémico y lleno de controversias
Platense venció a Barracas Central por 2-1 en un encuentro marcado por decisiones arbitrales polémicas. A pesar de un penal discutido que permitió al local abrir el marcador, el equipo visitante mostró determinación y logró revertir el resultado en los minutos finales.

En la sexta fecha del Torneo Clausura, Platense se enfrentó a Barracas Central en un partido lleno de controversias que tuvo lugar en el estadio Claudio Tapia. El encuentro comenzó con una decisión discutida del árbitro Hernán Mastrángelo, quien sancionó un penal a favor del equipo local tras una revisión del VAR. El jugador Iván Tapia, hijo del presidente de la AFA, fue el encargado de convertir el penal, dejándolo en 1-0 a favor de Barracas, una decisión que generó amplio debate entre los presentes y en redes sociales.
El penal se originó en una jugada donde el atacante Facundo Bruera fue sujetado por un defensor de Platense, una infracción que comenzó fuera del área pero que continuó dentro de ella. La intervención del VAR fue clave en la decisión del árbitro, que cambió su determinación inicial de sancionar la falta fuera del campo. Este tipo de situaciones, donde la invasión de los límites del área juega un papel crucial, evidencian las complicaciones que generan las interpretaciones arbitrales y las prolongadas revisiones de video.
El segundo tiempo comenzó con Platense decidido a cambiar la historia del partido. A los 14 minutos, una jugada colectiva culminó en el gol del empate, anotado por Nicolás Retamar, que concluyó una jugada de Juan Gauto. Sin embargo, al igual que el primer penal, este gol también fue objeto de discusión, puesto que Tapia se encontraba caído en el área y reclamaba una falta previa. El árbitro, tras detener el juego durante algunos minutos por las protestas, decidió validar el gol, lo que desató la furia de los jugadores de Barracas.
La decisión de Mastrángelo de convalidar el gol fue defendida por el cuerpo arbitral, pero esto no evitó que la controversia continuara entre jugadores y aficionados. Cuando todo parecía indicar que el partido terminaría en empate, Platense logró marcar el segundo gol en el tiempo adicional, asegurando así la victoria por 2-1. Este resultado no solo le dio los tres puntos al Calamar, sino que también dejó una estela de críticas sobre la actuación del refere y las revisiones del VAR.
A este tipo de situaciones se les suma la creciente presión sobre los árbitros en el fútbol argentino, donde cada decisión es minuciosamente analizada y resulta en intensos debates en medios y redes sociales. Este partido resalta la tensión persistente entre la tecnología arbitral y las interpretaciones humanas en el reglamento del fútbol.
La victoria de Platense, en medio de estas adversidades, puede ser un vaso comunicante para el equipo, al fortalecer la confianza de sus jugadores para afrontar la continuidad del torneo, mientras Barracas deberá lidiar con el impacto emocional de un partido tan desafiante.