Polémicas en la final: Estudiantes vs Rosario Central y el rol del árbitro Herrera
La Supercopa Internacional disputada en Santiago del Estero entre Estudiantes de La Plata y Rosario Central estuvo marcada por controversias y reclamos. El árbitro neuquino Darío Herrera fue eje de las críticas por decisiones controversiales en el partido, que terminó con una victoria para Central.

La Supercopa Internacional enfrentó a Estudiantes de La Plata y Rosario Central el pasado 26 de septiembre en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, generando una serie de controversias que incluyeron un penal discutido, quejas sobre el operativo de seguridad, y un clima de tensión en las tribunas y en el campo de juego. La atención se centró principalmente en el árbitro neuquino Darío Herrera, cuya actuación despertó numerosas críticas por parte del club platense.
Los incidentes comenzaron antes del inicio del partido, cuando algunos micros con hinchas de Estudiantes, que habían viajado durante más de 20 horas, no habían llegado al estadio a tiempo. Esta situación elevó el descontento entre los simpatizantes y derivó en reclamos hacia el operativo policial. En las tribunas, también se escucharon cánticos contra Claudio Tapia, presidente de la AFA, lo que reflejó la tensión en el ambiente.
El encuentro empezó bien para Estudiantes, que se adelantó en el marcador con un gol de Guido Carrillo a los pocos minutos. Sin embargo, Rosario Central logró empatar rápidamente con un gol de Ángel Di María. La controversia más significativa llegó al final del primer tiempo, cuando Herrera sancionó un penal a favor de Central tras una revisión en el VAR, lo que desató la ira de Estudiantes. Este penal fue ejecutado con éxito por Di María, llevando el marcador a 2-1 antes del descanso.
Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, fue una voz destacada en las críticas, expresando su enojo tanto en el estadio como en las redes sociales, donde cuestionó no solo la decisión del penal, sino también la seguridad del operativo que trajo a los hinchas hasta Santiago del Estero. Sus expresiones de disconformidad continuaron durante el desarrollo del segundo tiempo, donde exigió la expulsión de Elías Verón por una falta tras recibir una tarjeta amarilla anteriormente.
La segunda parte del encuentro continuó marcada por las protestas de Estudiantes, que no cesaron ante otras decisiones arbitrales. Uno de los momentos más comentados fue cuando se reclamó un posible penal por mano tras un rechazo de un defensor de Central, lo que sumó aún más a la frustración del equipo platense.
El desenlace del partido fue una victoria para Rosario Central por 3-1, pero el escándalo y las controversias que rodearon el encuentro dejaron una huella en la memoria de los hinchas y la dirección de ambos clubes, generando un amplio debate sobre la actuación arbitral y la organización de eventos deportivos en el país.