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Posible renacimiento de la empresa láctea ARSA en el mercado argentino

El proceso de quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA) ha despertado el interés de varias compañías del sector lácteo, que buscan adquirir marcas reconocidas y activos industriales estratégicos. La decisión judicial sobre la venta de ARSA podría reconfigurar el sector lácteo argentino.

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Posible renacimiento de la empresa láctea ARSA en el mercado argentino

La quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA) ha generado atención en la industria láctea argentina, especialmente por su larga trayectoria en la producción de yogures y postres de reconocidas marcas. La empresa, que surgió en 2016 tras la venta de la división de productos refrigerados de SanCor, enfrentó un colapso financiero que culminó en su liquidación. Este proceso ha despertado el interés de varias empresas del sector, ansiosas por adquirir activos valiosos y marcas con historia en el mercado.

Las marcas que forman parte del portafolio de ARSA incluyen Yogs, Shimy, Sancorito, Sublime, y Lechelita, entre otras, que han sido parte del consumo cotidiano de los argentinos durante décadas. Además de los nombres reconocidos, las plantas industriales ubicadas en Arenaza, Buenos Aires, y Monte Cristo, Córdoba, ofrecen oportunidades a las empresas interesadas en expandir su capacidad productiva en el sector lácteo. Estas instalaciones poseen la infraestructura adecuada para la producción de productos refrigerados, haciendo de su adquisición un atractivo para firmas que busquen diversificarse o fortalecerse en el mercado.

Hasta el momento, la propuesta más significativa provino de Vicentin, que ofreció 2,5 millones de dólares por el conjunto de activos de ARSA, incluyendo marcas y propiedades. Por otro lado, Elcor S.A., propietaria de la marca Tonadita, ha optado por una estrategia fragmentada, presentando una oferta de un millón de dólares por la planta de Arenaza y 450.000 por el portafolio de marcas. Este enfoque responde a un interés por aumentar su participación en el ámbito de los productos lácteos de consumo masivo.

Otras empresas como García Hermanos Agroindustrial, operadora de la marca Tregar, y Ernesto Rodríguez e Hijos S.A., de Vacalin, han manifestado interés en inspeccionar las plantas antes de formular ofertas. Tregar, en particular, planea inversiones por 15 millones de dólares en 2026 para aumentar su capacidad productiva, lo que podría incluir la incorporación de activos de ARSA.

La decisión judicial sobre la venta de los activos de ARSA será fundamental para determinar su futuro, ya que podría llevar a una venta en bloque o a una liquidación por partes. Este desenlace podría alterar significativamente la dinámica de la industria láctea en Argentina, permitiendo el regreso de marcas históricas al mercado, lo que representaría una novedad para los consumidores y podría revitalizar parte del sector.

De esta forma, el futuro de ARSA y sus marcas dependerá de la resolución del proceso judicial en curso, que incluirá consideraciones sobre la mejor estrategia de venta para maximizar el recupero destinado a sus acreedores.

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