Premio destaca a chefs que promueven sabores autóctonos en Argentina
La cocina argentina evoluciona hacia una mayor conexión con productores locales y el respeto por la estacionalidad. El Prix Baron B – édition Cuisine celebra esta transformación mediante el reconocimiento a proyectos que destacan la identidad regional.

La gastronomía argentina se encuentra en un proceso de transformación que pone énfasis en la colaboración con productores locales, la adopción de ciclos estacionales y una práctica culinaria minuciosa. Este enfoque busca destacar la diversidad culinaria existente en diferentes regiones, dejando de lado la noción de una única receta nacional como insignia de la cocina del país. Entre los referentes de esta corriente se encuentran chefs como Mauro Colagreco, quien ha sido galardonado con ocho estrellas Michelin y que colabora estrechamente con los productores de su entorno, y otros como Gonzalo Aramburu y Gabriel Oggero, quienes también han recibido importantes distinciones en el ámbito de la gastronomía internacional.
Estos destacados chefs forman parte del jurado de la octava edición del Prix Baron B – édition Cuisine, un certamen que otorga premios a proyectos gastronómicos que sobresalen por su excelencia y su integración con el medio ambiente. En la edición de este año, el jurado seleccionó a tres finalistas: “Anna Restaurante de Campo”, ubicado en Chaco; “Crujiente” en Ushuaia; y “Alcanfor” en la Ciudad de Buenos Aires. La final se llevará a cabo el 27 de agosto en el Faena Art Center de Buenos Aires, donde los chefs presentarán sus platos y conceptos ante el jurado.
Una de las características más destacadas de la actual edición del premio es la eliminación de la exigencia de una proteína obligatoria, lo que permitirá a los participantes expresar su identidad culinaria a través de una variedad de ingredientes nativos. Esto refleja una tendencia creciente en la cocina argentina, donde se valoran los ingredientes locales y la diversidad cultural en la gastronomía.
Entre los finalistas, Alina Ruiz de “Anna Restaurante de Campo” ha desarrollado un proyecto que respeta y promueve los saberes ancestrales de su región en el Impenetrable Chaqueño, trabajando con productos de su propia finca. Su cocina se enfoca en la estacionalidad y la sostenibilidad, proponiendo platos que honran los frutos nativos y las técnicas culinarias contemporáneas. En la final, Ruiz presentará un plato que integra la producción regional y la trazabilidad de sus ingredientes.
Este tipo de iniciativas no solo resaltan la riqueza culinaria del país, sino que también fomentan la conservación del entorno, crucial para mantener la identidad y los sabores autóctonos. La final del Prix Baron B se presenta como una oportunidad valiosa para visibilizar este enfoque renovador en la cocina argentina, y para celebrar el trabajo de chefs que miran hacia su contexto inmediato con una visión transformadora.