ADCDiario

Premio Nobel de Medicina: Avances en optogenética y control cerebral

El Premio Nobel de Medicina 2026 fue otorgado a Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel por su investigación en optogenética. Esta técnica permite el control de neuronas a través de la luz, abriendo nuevas aplicaciones en el tratamiento de enfermedades neurológicas.

Por Lorena Roncarolo3 min de lectura
Compartir
Premio Nobel de Medicina: Avances en optogenética y control cerebral

El Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 2026 fue otorgado recientemente a Karl Deisseroth, de la Universidad de Stanford, junto con Peter Hegemann y Georg Nagel, ambos de Alemania, por su trabajo en el desarrollo de la optogenética. Esta técnica innovadora, que permite activar o inhibir neuronas específicas mediante estímulos luminosos, ha cambiado radicalmente la forma en que los científicos investigan el funcionamiento del cerebro.

Desde su lanzamiento en 2005, la optogenética se ha expandido rápidamente en laboratorios de todo el mundo. Este avance permite a los investigadores estudiar procesos complejos como la memoria, las emociones y la toma de decisiones, áreas que hasta ahora eran difíciles de explorar. Según Lisandro Otero, investigador del Conicet, este descubrimiento ha permitido utilizar la luz como herramienta de control sobre células vivas, facilitando el estudio de circuitos neuronales anteriormente inalcanzables.

Las aplicaciones de la optogenética no se limitan a la investigación básica. En el ámbito de la medicina clínica, los avances más significativos se han centrado en la restauración de la visión. La optogenética se presenta como una opción viable para tratamientos de enfermedades como la retinitis pigmentosa, donde la introducción de un gen específico en las células de la retina puede devolver la sensibilidad a la luz a las células dañadas. Mariano Boccia, también del Conicet, destaca la importancia de estos avances, mencionando que en 2021 se reportó el primer caso exitoso de un paciente que recuperó parcialmente su visión tras recibir dicha terapia.

El interés en la optogenética no solo radica en su potencial terapéutico, sino también en su capacidad para desentrañar los misterios del cerebro humano. La técnica está siendo utilizada para investigar comportamientos como el miedo y la adicción, proporcionando una plataforma invaluable para entender mejor trastornos neurológicos y psiquiátricos. Esta capacidad de investigar circuitos cerebrales específicos también podría llevar a mejores tratamientos en el futuro.

A medida que la comunidad científica continúa explorando las posibilidades de la optogenética, es probable que se descubran más aplicaciones que potencien las terapias existentes y que mejoren la calidad de vida de las personas con trastornos neurológicos. Con las investigaciones en curso, el futuro parece prometedor, no solo para la comprensión básica del cerebro, sino también para su intervención médica.

Este premio Nobel destaca no solo el valor del conocimiento científico, sino también su potencial para transformar la medicina y mejorar la vida de las personas a través de descubrimientos que, en un futuro cercano, podrían cambiar la forma en que se abordan diversas enfermedades neurológicas.

Compartir

Más noticias