Preocupa la cosecha de cereza en el norte de la Patagonia tras granizo
Productores del norte de la Patagonia revelan que la reciente tormenta de granizo y las lluvias han causado daños significativos a la cosecha de cerezas, con una posible reducción de hasta el 50%.

La reciente tormenta de granizo que afectó a la zona norte de la Patagonia ha generado serias preocupaciones entre los productores de cereza. Los daños provocados por el granizo y el exceso de humedad han comprometido la integridad de la fruta, provocando rajaduras que impactan directamente en la continuidad de la cosecha calendario 2025.
Los productores locales alertan que, si bien la fruta puede cosecharse, su calidad ha disminuido notablemente. Esto se traduce en una proyección de reducción de hasta el 50% en la cosecha de cerezas, una fruta de alta demanda en los mercados. La cosecha de cerezas en esta región es una actividad significativa, no solo por su valor económico, sino también por el impacto en el empleo y la actividad agrícola local.
La zona productiva de cerezas en el norte de la Patagonia se caracteriza por sus condiciones climáticas favorables, pero eventos climáticos extremos como el granizo son una amenaza recurrente. Este año, la tormenta ha sido particularmente destructiva, sumándose a otros factores como la humedad y las temperaturas inusuales que afectaron el ciclo productivo.
Históricamente, la producción de cerezas en la Patagonia ha crecido en popularidad, con un aumento en la superficie cultivada en los últimos años. Sin embargo, los desafíos climáticos podrían tener repercusiones en la economía local, afectando no solo a los productores, sino también a los trabajadores que dependen de esta cosecha. Este tipo de cultivos es esencial para la sostenibilidad económica de muchas familias en la región.
Actualmente, los productores están analizando sus opciones para mitigar las pérdidas. Adoptar prácticas de manejo agronómico adecuadas y evaluar la implementación de seguros agrícolas podrían ser pasos necesarios para enfrentar la volatilidad del clima. La situación también subraya la importancia de seguir monitorizando el cambio climático y sus efectos en la producción agrícola en la región.
En este sentido, las autoridades locales y gubernamentales podrían jugar un papel importante en proporcionar asistencia y recursos a los productores afectados, ayudando a la recuperación del sector agrícola. La espera para ver cómo se desarrollará la situación durante el resto del ciclo productivo es incierta, pero la comunidad productora se enfrenta a un reto significativo.