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Preocupación por la depredación de fauna en campos de Chubut

La situación en la meseta chubutense se torna crítica debido a la fuerte depredación de ganado, principalmente por pumas y zorros. Los altos costos de reposición y la sequía complican la actividad ganadera, lo que lleva a considerar el abandono de campos por parte de los productores.

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Preocupación por la depredación de fauna en campos de Chubut

Las comunidades rurales de la meseta de Chubut se encuentran en una situación alarmante por el aumento en la depredación de ganado, especialmente a manos de pumas y zorros. En una semana, un solo puma acabó con 244 capones en un campo de Gastre, lo que ilustra la magnitud del problema. Esta situación fue destacada por el intendente de Gualjaina, Marcelo Limarieri, quien advirtió que muchos productores evalúan abandonar la actividad ganadera debido a la presión de los depredadores y los altos costos operativos.

La combinación de factores como el incremento de los depredadores, la sequía persistente y el elevado costo de los animales está llevando al sector ovino a un punto crítico. Limarieri destacó que un vientre ovino cuesta alrededor de 250 mil pesos y requiere de al menos un año para producir un cordero, pero el precio de la lana no ha aumentado en consonancia, lo que limita rentabilidades. Este contexto económico desestimula la inversión en la renovación del ganado tras las pérdidas ocasionadas por los depredadores.

El presidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, Andrés Fajardo, respaldó estas afirmaciones, comunicando su rechazo a la falta de respuestas de las autoridades frente a esta problemática. Fajardo comparó la situación actual con años anteriores, afirmando que las pérdidas por depredación han crecido de un 5-7% normal a un asombroso 25%. Esta drástica pérdida está generando serias dudas sobre la continuidad de la producción ovina en la región.

Además de los pumas y zorros, otros depredadores como los jabalíes y perros asilvestrados contribuyen a sofocar lo que queda de la actividad, impulsando un sector ya golpeado por la sequía. Las condiciones climatológicas han sido adversas, lo que limita aún más las rescatas de animales y a su vez, eleva los costos de operación. A medida que estas problemáticas confluyen, los productores ven cada vez más difícil sostener sus emprendimientos, llevando al desánimo y, en algunos casos, a tener que dejar sus campos.

La falta de políticas públicas efectivas que acompañen a los productores para enfrentar la crisis agrava la situación. Limarieri subrayó la necesidad de buscar respuestas que protejan a los ganaderos y promuevan la recuperación de las majadas en un mercado ya volatile que podría ver en peligro su continuidad.

La preocupación por el despoblamiento rural en Chubut se suma a la presión que sienten los productores ante un entorno cada vez más hostil, lo que destaca la necesidad de abordar este problema con urgencia para asegurar la viabilidad de la agricultura en la región.

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