Preocupación por las jubilaciones en Argentina ante el fin de las moratorias y caída del empleo
El cierre de las moratorias previsionales y la disminución del empleo formal en Argentina están generando inquietud sobre el futuro de las jubilaciones. Un informe de IDESA proyecta una caída en las jubilaciones especiales, mientras que las contributivas se mantendrán estables.

La terminación de las moratorias previsionales ha encendido alarmas sobre el futuro del sistema de jubilaciones en Argentina. Estas moratorias, que permitieron a trabajadores completar los años de aportes requeridos, dejaron de estar vigentes en marzo de 2025. Ahora, cada vez es más complicado para los trabajadores alcanzar los requisitos necesarios para acceder a una jubilación completa. Un reciente informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) destaca que, en 2026, se espera una considerable disminución en la cantidad de jubilaciones otorgadas a través de mecanismos especiales, mientras que las jubilaciones contributivas se mantendrán en niveles similares a los actuales.
Según el informe, en 2024, se otorgaron alrededor de 105.000 jubilaciones a personas con 30 años de aportes, mientras que 320.000 lo hicieron mediante las moratorias o la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM). En 2025, estos números fueron de 113.000 y 248.000, respectivamente. Para 2026, se proyectan 110.000 jubilaciones contributivas y solo 123.000 a través de moratorias. Esto indica un notable cambio en la composición de los nuevos jubilados, donde quienes necesitan alternativas para ingresar al sistema enfrentan una realidad cada vez más difícil.
La caída del empleo registrado también agrava la situación. IDESA reportó que el empleo asalariado privado se redujo un 2,1% en el último año, lo que equivale a la pérdida de aproximadamente 128.600 puestos de trabajo. Esta tendencia acumulada desde diciembre de 2023 ha significado un total de 255.600 empleos formales menos. Aunque el desempleo no refleja completamente esta disminución, ya que muchos trabajadores han migrado a modalidades independientes, estas nuevas formas laborales tienden a implicar menores aportes al sistema jubilatorio y condiciones menos favorables para los jubilados.
La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se ha convertido en una alternativa crucial para quienes no lograron completar los años de aportes requeridos. Este beneficio equivale al 80% de la jubilación mínima. Sin embargo, la necesidad creciente de estos beneficios subraya la fragilidad del sistema ante la caída del empleo formal.
El informe de IDESA concluye que fomentar una mayor formalización del empleo podría incrementar la cantidad de aportantes al sistema, pero subraya que cualquier cambio debe ir acompañado de políticas integrales para garantizar la sustentabilidad a largo plazo del sistema jubilatorio. La combinación de estos factores plantea un desafío significativo para el futuro de las jubilaciones en Argentina, lo que requiere un debate urgente y una respuesta coordinada por parte de las autoridades y de la sociedad en su conjunto.