Preocupación por tala de árboles en la reserva del arroyo Casa de Piedra
Vecinos del arroyo Casa de Piedra expresan su preocupación por la tala de árboles en la reserva natural. Aseguran que las intervenciones en el bosque son frecuentes y demandan controles para esclarecer la situación.

La situación en el entorno del arroyo Casa de Piedra ha encendido una alarma entre los residentes de la zona, quienes han denunciado la tala de árboles dentro de la Reserva Natural Urbana Isla de la Desembocadura del arroyo. Los habitantes afirman que las actividades de tala se realizan diariamente, lo que ha llevado a algunos a buscar ayuda de las fuerzas de seguridad y de autoridades ambientales, como la Dirección de Bosques, sin recibir respuestas claras sobre el manejo del área.
Esta reserva fue establecida en 2012 por ordenanza municipal y se ha ampliado en marzo de 2026 con la creación del Área Natural Protegida Arroyo Casa de Piedra. Sin embargo, los vecinos argumentan que la falta de supervisión y la ambigüedad sobre las competencias de cada organismo responsables están permitiendo la tala indiscriminada. Un residente que se comunicó con el medio local ANB indicó que cada esfuerzo por generar conciencia sobre el problema ha sido infructuoso debido a la desinformación sobre quién debe estar a cargo de la custodia del área.
El grupo ambiental Árbol de Pie ha manifestado su preocupación respecto a la posible tala ilegal en la reserva. La organización subrayó la importancia de una vigilancia efectiva y de la intervención de las autoridades correspondientes para garantizar la protección del bosque, dado que diferentes jurisdicciones coexisten en el área, lo que dificulta la gestión.
La extracción de árboles en un espacio protegido puede tener diversas repercusiones ecológicas, y varios habitantes han señalado que la problemática no es nueva, sino que se ha intensificado a lo largo de los años. Este deterioro ambiental se suma a la creciente preocupación local por el futuro del bosque y su biodiversidad.
En este contexto, los vecinos están demandando mayor claridad sobre qué organismo tiene la autoridad para gestionar las actividades en el lugar y si estas cuentan con los permisos necesarios. La falta de información acerca de las inspecciones antecedentes y futuras solo ha aumentado la incertidumbre dentro de la comunidad. La regulación local prevé la intervención de la Municipalidad y de la Dirección Provincial de Bosques, aunque hasta el momento la respuesta a los reclamos ha sido insuficiente.
Mientras tanto, los residentes continúan vigilando y denunciando las actividades que ocurren en la zona, exigiendo una respuesta contundente por parte de las autoridades para asegurar la preservación de este valioso espacio natural.