Preocupante caída del empleo registrado en Argentina desde el inicio del gobierno de Milei
Un informe del Instituto Argentina Grande indica que durante el último año se perdieron 141.700 empleos registrados en Argentina, sumando un total de 329.600 desde que asumió Javier Milei. El análisis también destaca un aumento en la precarización laboral y la caída del poder adquisitivo.

La situación laboral en Argentina se torna crítica, con un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) que revela una pérdida de más de 329.600 empleos registrados desde el inicio del mandato del presidente Javier Milei. En el último año, se perdieron 141.700 puestos de trabajo en relación de dependencia, una tendencia que no se compensa con el aumento en el número de contribuyentes al régimen de monotributo, que sumó apenas 49.500 nuevos aportantes.
El estudio señala que el mercado laboral se enfrenta a una creciente precarización, donde de los 238.000 nuevos ocupados en el período analizado, 201.000 son trabajadores informales, constituyendo el 85% del total. Esta transformación en la estructura del empleo refleja un deslizamiento hacia condiciones laborales menos protegidas y con menor estabilidad.
Además, el informe alerta sobre el impacto de esta precarización en el sistema previsional argentino. En los últimos meses, se ha registrado una disminución de 622.300 aportantes al sistema, mientras que la cantidad de beneficiarios creció en 426.261 personas. Esto representa una disminución del 5,7% en los aportantes y un aumento del 6,2% en los beneficiarios desde 2023, poniendo en evidencia la tensión que esto genera en el financiamiento del sistema contributivo.
En el contexto de esta crisis laboral, los salarios reales también continúan debilitándose. Los datos de mayo indican caídas en los ingresos del sector privado registrado (-0,1%), del sector público nacional (-0,6%) y del Salario Mínimo, Vital y Móvil (-1,0%). Los análisis al comparar 2023 con la actualidad muestran pérdidas acumuladas que llegaban al 38,5% para salarios del sector público y hasta un 41,1% para el salario mínimo.
El Instituto Argentina Grande concluye que estos indicadores demuestran un deterioro continuo del mercado laboral formal, junto con un progresivo crecimiento de la informalidad y la disminución del poder adquisitivo de los trabajadores. La situación plantea serios desafíos para el futuro del empleo en un país que ya enfrenta dificultades económicas significativas.
Con el panorama laboral tan desalentador, se espera que el gobierno implemente medidas efectivas que no solo busquen estabilizar el empleo formal, sino también mejorar las condiciones de los trabajadores, que hoy atraviesan una crisis de precarización y caída en el poder adquisitivo.