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Preparación de las pistas de esquí en el Cerro Catedral: un arte nocturno

Cada madrugada, un equipo especializado trabaja en el Cerro Catedral, ajustando las pistas de esquí y snowboard para el día siguiente. La tarea exige un profundo conocimiento de la nieve y el terreno, así como el uso de tecnología adecuada para garantizar las condiciones óptimas de esquí.

Por Soledad Maradona3 min de lectura
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Preparación de las pistas de esquí en el Cerro Catedral: un arte nocturno

En el Cerro Catedral, la preparación de las pistas para el esquí y snowboard se convierte en una labor crucial que inicia una vez que finaliza la jornada de esquí. Durante la madrugada, 13 maquinistas se encargan de acondicionar distintos sectores de la montaña, recorriendo entre 80 y 100 kilómetros cada uno, lo que suma un total de más de 1.000 kilómetros pisados en una sola noche.

Este proceso comienza con un exhaustivo análisis del estado de la nieve y el terreno que han dejado los esquiadores. Philou Gilliot, responsable del pisado de pistas y con más de tres décadas de experiencia, explica que cada montaña tiene su propia identidad y que es vital aprender a leer sus características. A través de esta "lectura", el equipo identifica dónde se ha desplazado la nieve, los sectores más transitados y dónde es necesario redistribuir el material para garantizar una buena experiencia de esquí al día siguiente.

Las condiciones que deben evaluar los maquinistas incluyen temperatura, humedad, velocidad del viento y calidad de la nieve. Este análisis no es solo una rutina, sino que cada pasada de la máquina tiene una razón específica, como mover o distribuir nieve, recuperar zonas afectadas o preparar conexiones entre diferentes sectores de la montaña. Gilliot enfatiza que aunque se cuente con la maquinaria más avanzada, el verdadero éxito radica en saber interpretar las condiciones de la nieve y la montaña.

La experiencia juega un papel esencial en este trabajo, ya que cada noche puede traer consigo desafíos diferentes. Para Gilliot, es crucial identificar cuándo es necesario intervenir de manera activa o, por el contrario, esperar a que la nieve se adapte a las condiciones naturales. La nieve, un material en constante transformación, requiere un manejo sensible y adaptativo.

El Cerro Catedral, reconocido internacionalmente por su belleza y calidad de sus pistas, se prepara así cada noche para recibir a esquiadores de diversas partes del mundo. La labor meticulosa del equipo de maquinistas garantiza que las pistas estén en óptimas condiciones cada mañana, contribuyendo a la experiencia de quienes eligen disfrutar de este icónico destino en la Patagonia argentina.

En resumen, el trabajo en las horas previas a la apertura de las pistas es un arte que combina técnica, intuición y una profunda conexión con el entorno, permitiendo que el Cerro Catedral se mantenga como uno de los mejores lugares para esquiar en la región.

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