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Presión del Ministerio Público para que Vasco-Boca juegue en el Maracaná

La definición del estadio para el partido entre Boca Juniors y Vasco da Gama se encuentra en un nuevo impasse, luego de que el Ministerio Público de Río de Janeiro exigiera que se permita el uso del Maracaná. La respuesta del consorcio que gestiona el estadio es esperada en un plazo de 48 horas, con posibles consecuencias legales por incumplimiento.

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Presión del Ministerio Público para que Vasco-Boca juegue en el Maracaná

La disputa por el estadio donde se enfrentará Boca Juniors a Vasco da Gama en la semifinal de vuelta de la Copa Sudamericana continúa sin resolución. En un reciente pronunciamiento, la Procuraduría General de Justicia del Ministerio Público de Río de Janeiro instó al consorcio que administra el Maracaná, compuesto por los clubes Flamengo y Fluminense, a permitir el uso del recinto para el encuentro.

Esta solicitud se basa en la posibilidad de que la negativa a habilitar el estadio constituya una violación del contrato de concesión. En este sentido, el organismo dio un ultimátum de 48 horas para que el consorcio responda, advirtiendo que, de no hacerlo, podría enfrentar consecuencias judiciales.

El consorcio había argumentado previamente que la calidad del campo podría comprometerse debido a que, a la misma semana del partido, Flamengo se enfrentará a Estudiantes en la Copa Libertadores. Sin embargo, el Ministerio desestimó este argumento al recordar incidentes anteriores en los que se jugaron partidos en días consecutivos en el Maracaná, enfatizando que la infraestructura puede soportar la demanda.

Por su parte, aunque un juez había denegado recientemente la solicitud de Vasco para jugar en el Maracaná, dicha decisión es preliminar y puede ser revisada. Sin embargo, el club confía en obtener un fallo favorable, considerando que la Fiscalía ha solicitado una investigación sobre la situación del consorcio y del Gobierno del Estado para facilitar el desarrollo del encuentro.

Entre las alternativas posibles, el Estadio Nílton Santos, propiedad de Botafogo, surge como la opción más viable, dado que cumple con los requisitos de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). Vasco también había considerado otros lugares como el Estadio Mané Garrincha de Brasilia y la Arena da Amazônia de Manaos, aunque si se decidiera por una sede fuera de Río, se requería notificar a la Conmebol con 15 días de antelación.

Uno de los obstáculos cruciales para el club es la capacidad de su estadio, São Januário, que no alcanza el aforo mínimo exigido de 30,000 espectadores para las instancias semifinales del certamen. La primera semifinal está programada para el martes 13 de octubre en La Bombonera, mientras que la vuelta se llevará a cabo el martes 20 en Brasil. La Conmebol ha estipulado que la sede debe ser confirmada antes del 10 de octubre, acentuando la urgencia de la situación.

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