ADCDiario

Préstamo de 900 millones para el gasoducto San Matías en Río Negro

El gasoducto San Matías, destinado a exportar gas natural licuado, recibió un financiamiento de 900 millones de dólares. La obra, que comenzará en 2024, conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro.

Por Victoria Terzaghi4 min de lectura
Compartir
Préstamo de 900 millones para el gasoducto San Matías en Río Negro

El proyecto del gasoducto San Matías, el primero en Argentina dedicado exclusivamente a la exportación de gas natural licuado (GNL), ha conseguido un préstamo internacional por 900 millones de dólares. Este financiamiento permitirá la construcción de un ducto que unirá el yacimiento Vaca Muerta, en Neuquén, con la costa de Río Negro, específicamente en la zona de Fuerte Argentino, donde se establecerán barcos encargados de licuar el gas para su posterior exportación.

Con un costo total estimado en 1.300 millones de dólares, el préstamo forma parte de una modalidad de Project Finance que financiará directamente la obra. Además de los 900 millones otorgados, el restante se financiará con aportes de capital de las empresas accionistas que integran el consorcio Southern Energy, entre las que se encuentran PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.

Los bancos que estructuraron este préstamo son Citi, J.P. Morgan, Santander e Itaú, en colaboración con otras instituciones como BBVA, Bladex y Bank of China. La financiación está diseñada para ser devuelta a lo largo de siete años, con un periodo de gracia de tres años. Los flujos de fondos futuros del proyecto respaldarán la operación mediante contratos de transporte de largo plazo.

Según el cronograma, la construcción del gasoducto comenzará en agosto de 2024 y se prevé que esté finalizada a mediados de 2028. Este ducto tendrá una extensión de 472 kilómetros y una capacidad de transporte de hasta 27 millones de metros cúbicos de gas al día. Las exportaciones de GNL están programadas para iniciar en el último trimestre de 2025, coincidiendo con la llegada de los barcos de licuación, como el Hilli Episeyo.

El segundo barco, renombrado como «Esperanza», se espera que llegue un año después y aportará a la capacidad total de licuefacción, alcanzando así 6 millones de toneladas anuales. Este desarrollo no solo abre nuevas oportunidades de exportación para la Argentina, sino que también podría incrementar significativamente el aporte regional en la economía energética, dado el auge de la producción de gas en Vaca Muerta.

Este proyecto es un hito en la infraestructura energética del país, ya que plantea una mejora en la conexión entre los ricos recursos hidrocarburíferos de Neuquén y los mercados internacionales, apuntalando la posición de Argentina en el sector del gas natural licuado a nivel mundial.

Compartir

Más noticias