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Prevención de sarna de la pera en el Alto Valle por lluvias del fenómeno El Niño

Las recientes lluvias en el Alto Valle han incrementado el riesgo de enfermedades en los cultivos, especialmente la sarna de la pera. Se recomienda un monitoreo exhaustivo por parte de los productores para detectar posibles infecciones.

Por Elena Egea3 min de lectura
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Prevención de sarna de la pera en el Alto Valle por lluvias del fenómeno El Niño

Las condiciones climáticas cambiantes en el Alto Valle, derivadas del fenómeno de El Niño, han comprometido la salud de los cultivos, elevando el riesgo de enfermedades en chacras de peras. Investigadores del Conicet advierten sobre la particular amenaza de la sarna de la pera, causada por el hongo Venturia pirina, que podría provocar graves pérdidas económicas si no se toman las medidas adecuadas.

La doctora María Cristina Sosa, especialista en fitopatología y docente de la Universidad Nacional del Comahue, alertó que la combinación de lluvias persistentes y temperaturas propicias, especialmente durante la floración, favorece la aparición de este hongo. En este contexto, la especialista insta a los productores a reforzar el monitoreo de sus cultivos y revisar los antecedentes sanitarios de cada chacra para identificar riesgos potenciales.

Para prevenir la sarna de la pera, Sosa enfatizó la importancia de conocer si la enfermedad ha estado presente en temporadas anteriores, lo cual puede determinar la necesidad de intervención. Esto incluye observar las plantas en busca de síntomas, ya que la detección temprana puede evitar que el hongo se propague a la fruta. Si se presentan antecedentes de esta enfermedad y las condiciones climáticas lo permiten, podría ser necesario el uso de fungicidas, pero siempre bajo un criterio técnico específico.

El monitoreo constante de las condiciones ambientales también es crucial, dado que el riesgo de infección depende, entre otros factores, del tiempo que las hojas y frutos se mantienen mojados y de la temperatura. Sosa advirtió que incluso después del periodo de floración se han registrado casos de sarna, indicando que los riesgos persisten incluso hacia la cosecha.

La investigadora también resaltó la importancia de no aplicar fungicidas de manera indiscriminada, ya que esto no solo conlleva costos económicos innecesarios, sino que también puede contribuir a la resistencia de los hongos a los tratamientos. "Un diagnóstico preciso debe preceder cualquier tratamiento", afirmó.

Con estas recomendaciones, se tiene como objetivo prevenir que las enfermedades fungosas afecten gravemente la producción frutal en una región que depende económicamente de la agricultura. Los productores deben estar atentos a los informes sanitarios y a las condiciones meteorológicas en los próximos meses para actuar de manera proactiva.

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