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Primeros pozos “jubilados” en Vaca Muerta tras 14 años de explotación

A 14 años del inicio de la exploración en Vaca Muerta, se han abandonado aproximadamente 30 pozos, de un total de más de 3.300 perforados. Este fenómeno destaca la limitada vida útil de los pozos en esta formación, que contrasta con las explotaciones convencionales.

Por Victoria Terzaghi4 min de lectura
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Primeros pozos “jubilados” en Vaca Muerta tras 14 años de explotación

Vaca Muerta, la destacada formación de hidrocarburos no convencionales en Argentina, ha alcanzado un nuevo hito con el abandono de sus primeros pozos, tras 14 años de intensa actividad. Desde el inicio de las perforaciones en 2010, se han realizado más de 3.300 pozos, de los cuales aproximadamente 502 están inactivos. De estos, una treintena ha sido oficialmente declarada como ‘jubilada’. Este cambio en el estado de los pozos refleja la corta duración de su productividad en comparación con los pozos convencionales, que pueden operar hasta 20 años.

El desarrollo de Vaca Muerta comenzó de manera cautelosa: el primer pozo fue en 2010, seguido por otro en 2011. Sin embargo, no fue sino hasta 2012, con un acuerdo estratégico entre YPF y Chevron, que se inició una explotación a gran escala con el pozo Loma Campana. Desde entonces, el crecimiento ha sido notable, alcanzando un nivel de sofisticación técnica que ha permitido perforaciones horizontales que extienden hasta 5.000 metros.

La evolución técnica en Vaca Muerta ha seguido lo que se conoce como la ‘curva de aprendizaje’ en la industria. Esto significa que, a medida que las compañías ganan experiencia, han podido mejorar la eficiencia y productividad de sus perforaciones. Sin embargo, la limitación de la vida útil de los pozos se ha hecho evidente, ya que 502 no están entregando producción, lo que incluye a los 36 pozos que están formalmente abandonados.

La distinción entre pozos en producción y los que no lo están es crítica para comprender el potencial de esta formación. Actualmente, de los 3.337 pozos perforados, solo 2.835 están activos. Este número incluye tanto aquellas perforaciones que, si bien pueden estar en condiciones de producir, no lo hacen, como aquellos que ya han llegado al final de su ciclo de vida. _Los pozos “abuelos” son principalmente de las primeras etapas de desarrollo, donde la técnica de perforación vertical resultó menos efectiva que las técnicas horizontales más recientes._

Los desafíos asociados a la vida útil de los pozos en Vaca Muerta subrayan la importancia de continuar innovando en técnicas de exploración y producción. A medida que se jubilan más pozos, la industria deberá encontrar maneras de optimizar sus operaciones y asegurar la sostenibilidad a largo plazo de esta valiosa formación, que ha posicionado a Argentina como un jugador significativo en el mercado energético mundial.

Este fenómeno también lleva a la reflexión sobre la planificación y el manejo de recursos en el contexto patagónico, donde las oportunidades de desarrollo deben ser balanceadas con las realidades ambientales y económicas de la región. Así, el futuro de Vaca Muerta dependerá de un enfoque estratégico en sus técnicas de perforación y un manejo eficiente de sus recursos.

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