Prisión domiciliaria para acusado de homicidio a pesar de denuncias de violencia
Richard Salazar, acusado de homicidio en El Bolsón, continuará con prisión domiciliaria a pesar de nuevas denuncias por consumo de alcohol y supuestas agresiones a una menor. La decisión del juez se basa en la falta de pruebas suficientes para revocar el beneficio.

Richard Salazar, detenido en El Bolsón como sospechoso de homicidio, seguirá bajo prisión domiciliaria, a pesar de nuevas acusaciones que apuntan a un posible consumo de alcohol y drogas. La solicitud para revocar esta medida fue presentada por la fiscalía y la parte querellante, que argumentaron que Salazar habría maltratado a una menor y mantenido comportamientosproblemáticos en su hogar.
Durante la audiencia, el juez César Lanfranchi desestimó los argumentos de la querella, señalando que no había pruebas objetivas que sustentaran los reclamos de violencia y consumo. Salazar está implicado en la muerte de Julián Salvo, a quien, según la acusación, apuñaló después de una persecución relacionada con una venta de drogas. Aunque su abogado defiende que actuó en legítima defensa, los cargos son serios y han mantenido a Salazar bajo custodia legal durante casi un año.
La defensa argumentó que Salazar no había violado los términos de su prisión domiciliaria, resaltando que no había pruebas de incumplimientos. Sin embargo, la querella, representada por Leandro Cortés, argumentó que los recientes eventos obligaban a una reevaluación de su situación, mencionando episodios de violencia que sucedieron en la vivienda donde cumple con la medida. La denuncia de maltrato a una menor fue un punto focal en la argumentación de la parte querellante.
Cortés citó un incidente en el que Salazar habría agredido físicamente a una de las hijas de su actual pareja, lo que llevó a la intervención del juzgado de paz de El Bolsón y otras instancias de la justicia. La querella se opuso a la prisión domiciliaria desde su inicio, argumentando que el comportamiento peligroso del imputado justificaba su regreso al penal.
A pesar de las múltiples denuncias y de las preocupaciones de la querella, el juez decidió no revocar la prisión domiciliaria. La situación actual deja en evidencia la tensión entre el marco legal y la seguridad de los menores involucrados, así como el desafío de la justicia en abordar casos de violencia familiar y delitos graves.
En este contexto, la vigilancia sobre Salazar y el análisis de su conducta futura serán cruciales a medida que la causa avance. Se espera que nuevas audiencias y investigaciones profundicen en las acusaciones en su contra y el impacto de sus acciones en la comunidad de El Bolsón.