Prisión domiciliaria para uno de los imputados en caso de droga en Chos Malal
El Tribunal de Impugnación de Neuquén mantuvo la prisión domiciliaria de uno de los tres imputados en un caso de narcotráfico en Chos Malal, donde se secuestraron 34 kilos de cannabis. La medida se implementará con rondines policiales para asegurar su cumplimiento.

Recientemente, un Tribunal de Impugnación de Neuquén decidió confirmar la prisión domiciliaria de uno de los tres imputados en un caso histórico por narcotráfico en Chos Malal, donde se registró un récord de drogas incautadas, valoradas en 680 millones de pesos. La resolución se produce luego de que los fiscales actuantes solicitaran la revocación de esta medida, argumentando la imposibilidad de instalar un dispositivo de monitoreo electrónico.
Los tres acusados habían transformado un patio en su residencia en un invernadero para cultivar cannabis, lo que generó inquietud en las autoridades locales. A pesar de los intentos de la fiscal Natalia Rivera y del fiscal Víctor Salgado por imponer condiciones más estrictas, el panel de jueces integrado por Mauricio Macagno, Richard Trincheri y Patricia Lupica Cristo resolvió mantener las condiciones actuales de prisión domiciliaria, con orden de rondines policiales sorpresivos para asegurar que se cumpla la medida.
La decisión de prisión domiciliaria fue tomada en una audiencia previa, donde el juez Maximiliano Bagnat prorrogó el plazo de investigación y las condiciones de coerción hasta el 19 de septiembre. Al no poder implementar el sistema de monitoreo electrónico, el control de la situación quedó bajo la responsabilidad del Ministerio Público Fiscal.
El 14 de agosto, se determinó que el imputado E.G.Q. debía cumplir con prisión preventiva en su domicilio, pero la falta de recursos para el monitoreo electrónico llevó a nuevas audiencias solicitadas por la defensa y la Fiscalía. Este tipo de situaciones ha planteado interrogantes sobre la capacidad del sistema judicial en Neuquén para gestionar casos de narcotráfico, especialmente ante tales cantidades de droga involucradas.
Por otro lado, la presencia de rondines policiales se establecerá como una medida para tratar de prevenir el incumplimiento de las condiciones dispuestas. De esta manera, no solo se busca el control del imputado E.G.Q., sino también garantizar la seguridad en el entorno, dada la magnitud del caso.
Aún quedan dos imputados más en el expediente, identificados como S.V.B., pareja de E.G.Q., y M.A.C., quienes también enfrentan acusaciones por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Este caso ha generado un gran interés tanto en la comunidad como en las autoridades por el impacto que tiene la narcotráfico en la región.