Prisión para Liliana "N" por maltrato animal tras la muerte del perro Rocky
Liliana "N" ha sido vinculada a un proceso judicial por la muerte del perro Rocky, a quien arrastró con su camioneta en Saltillo. La acusada podría recibir entre cuatro y ocho años de prisión debido a la reforma del Código Penal que considera a los animales como seres sintientes.

La mujer identificada como Liliana "N" fue vinculada a proceso tras un gravísimo caso de maltrato animal que terminó con la vida de Rocky, un perro de 14 años. La tragedia ocurrió en el fraccionamiento Villas de San Miguel, Saltillo, donde el animal fue arrastrado con una camioneta, provocándole graves lesiones que derivaron en su muerte el 22 de julio. Su deceso ha llevado a la Fiscalía General del Estado (FGE) a actuar de inmediato, dado que múltiples testigos capturaron el momento del suceso en videos que se viralizaron en redes sociales, lo que facilitó el inicio de la investigación.
Estos hechos encuadran en el nuevo marco legal en Coahuila, donde el Código Penal reformado en diciembre de 2023 considera a los animales como "seres sintientes" y no como bienes materiales, lo que significa que los actos de crueldad animal pueden ser severamente sancionados. En particular, el Artículo 261 establece que aquellos que causen la muerte de un ser sintiente pueden enfrentar penas duplicadas, que en este caso se traducen en una condena de entre cuatro y ocho años de prisión, además de multas que oscilan de 200 a 1,000 días.
El proceso judicial ha incluido la medida de prisión preventiva justo para la acusada, quien ya se encuentra en un centro penitenciario para mujeres. Se le ha otorgado un plazo de tres meses para la investigación complementaria, lo que indica la seriedad con la que se toma este tipo de delitos. La FGE confirmó que se han recopilado pruebas durante el cateo de su domicilio, el cual fue realizado con la debida autorización judicial.
En el contexto del maltrato, testigos relatan que el momento del arrastre fue presenciado por varios vecinos, quienes intentaron intervenir para socorrer al perro. Según un testimonio, Liliana "N" se mostró indiferente a la situación al alegar que no se había dado cuenta de que el animal estaba amarrado. Esto ha generado una fuerte indignación en la comunidad, que se ha manifestado en redes y en espacios públicos en repudio a la violencia hacia los animales.
Además de Liliana, su esposo, Jorge "N", fue arrestado por obstrucción a la justicia durante la investigación. Esto ha puesto de manifiesto un preocupante contexto de abuso y desinterés por el bienestar animal en la región. La respuesta legal y social ante este caso ha resaltado la necesidad de fortalecer la protección a los animales en el país, un tema que ha cobrado mayor atención en la agenda pública en los últimos años.
La discusión sobre los derechos de los animales, alimentada por casos como el de Rocky, ha crecido significativamente. Las leyes más estrictas, como las que se han implementado en Coahuila, son una respuesta a este llamado irrefutable a una mayor justicia para los seres sintientes. La comunidad espera que se haga justicia y que se establezcan precedentes que eviten futuros actos de crueldad animal.