Prisión preventiva para el jardinero acusado de torturar y asesinar a un expolicía
Luis Gustavo De Godos permanecerá en prisión preventiva tras ser acusado de torturar y asesinar a un ex policía en Chubut. La jueza Carolina Marín ratificó esta medida ante los riesgos procesales y la gravedad del delito.

El jardinero Luis Gustavo De Godos seguirá en prisión preventiva por el homicidio agravado de Adriano Millacheo, un ex policía, en la ciudad de Rawson, Chubut. La jueza Carolina Marín dictó esta medida durante una audiencia de revisión, donde se discutieron los riesgos procesales que justifican la continuidad de su encierro, especialmente considerando que la pena que podría enfrentar es la prisión perpetua.
El crimen, que ocurrió el 20 de noviembre de 2025, se caracterizó por su extrema violencia. De Godos, quien mantenía una relación de confianza con la víctima debido a su trabajo como jardinero, ingresó a la vivienda de Millacheo bajo engaños. Una vez dentro, utilizó métodos brutales para someterlo, golpeándolo y atándolo de pies y manos, lo que desencadenó un prolongado episodio de tortura que duró al menos cinco horas. Las condiciones del ataque fueron particularmente horrendas, ya que la víctima fue golpeada con una culata de arma de fuego y quemada con líquido caliente.
Al finalizar este tormento, el cuerpo del ex policía fue encontrado en posición fetal, con lesiones severas en el cráneo que resultaron ser mortales. El informe forense confirmó que estos traumatismos fueron la causa directa de su muerte, lo cual ha permitido a la fiscalía calificar el hecho como un homicidio triplemente agravado.
La investigación ha recabado pruebas significativas que incluyen registros de cámaras de seguridad que documentaron los movimientos de De Godos, así como testimonios de personas que recibieron bienes robados de la víctima. La fiscalía también ha señalado la audacia del imputado, quien regresó a la propiedad de Millacheo tras el crimen para continuar robando pertenencias.
Ante estos antecedentes, la fiscalía planea elevar el caso a juicio, donde se evaluará la responsabilidad penal de De Godos en un tribunal de jurados. Este procedimiento se considera fundamental para abordar la brutalidad del caso y la seguridad de la comunidad.
Este hecho resalta no solo la violencia que se ha vivido en ciertas localidades, sino también la importancia de la respuesta judicial ante situaciones de sucho tipo, donde la confianza se convierte en un arma de doble filo. La espera de un juicio por parte de la comunidad será clave para la resolución de este violento crimen.