Prisión preventiva para mujer acusada de encerrar y agredir a su exnovia
La Justicia de Santa Cruz procesó a una mujer de 23 años por retener y agredir a su exnovia. La víctima logró escapar y reportó amenazas y abusos en su contra.

Un caso de violencia de género está siendo investigado en Santa Cruz, donde una joven de 23 años denunció haber sido mantenida cautiva durante semanas por su expareja. Esta situación se tornó crítica, pues la víctima sufría agresiones físicas y amenazas, además de estar aislada de su entorno familiar y social.
La intervención del Juzgado de Instrucción N.º 2 de Río Gallegos resultó en la prisión preventiva de la acusada, K. Romero, quien enfrenta cargos por privación ilegítima de la libertad, amenazas y desobediencia judicial. Las circunstancias del caso revelan un patrón de comportamiento violento, ya que la imputada había incumplido restricciones judiciales que le impedían acercarse a la víctima.
La víctima relató que durante el tiempo que estuvo bajo la custodia de su expareja, no tuvo acceso a dispositivos de comunicación y sufrió constantes agresiones. Logró escapar de un automóvil en movimiento, cuando el vehículo redujo la velocidad, lo que le permitió abrir la puerta y salir, corriendo hasta hallar ayuda en las cercanías de un natatorio municipal.
Una vez en la calle, vecinos intervinieron y la protegieron, alertando a la Policía mediante el sistema de emergencias. También facilitaron que la joven pudiera comunicarse con su padre y obtener asistencia médica inmediata tras su escape.
Como parte del proceso judicial, la División de Investigaciones llevó a cabo un allanamiento en una propiedad vinculada a la imputada, donde se incautaron teléfonos celulares y otros elementos que podrían ser claves para la investigación. Durante este operativo, K. Romero fue detenida y actualmente se encuentra a disposición de la Justicia mientras los investigadores prosiguen con la recopilación de pruebas.
La pronta respuesta de la comunidad y las autoridades ha permitido buscar justicia en este grave caso de violencia de género. De cara al futuro, la fase de instrucción continuará, donde se espera que la recopilación de pruebas y testimonios fortalezca el caso contra la sospechosa, en un marco de creciente preocupación por la violencia hacia las mujeres en la región.
La situación refleja no solo la gravedad de los actos de violencia de género, sino también la importancia de la intervención judicial y social para proteger a las víctimas y buscar la erradicación de estos comportamientos delictivos en la sociedad.