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Producción de pasturas en la Patagonia: el desafío de Benjamín Roberts

En Tierra del Fuego, el empresario ganadero Benjamín Roberts ha iniciado un ambicioso proyecto para cultivar pasturas en condiciones climáticas desafiantes. A pesar de los obstáculos, busca mejorar la oferta forrajera y fortalecer la producción de carne en la región.

Por Alan Agustini5 min de lectura
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Producción de pasturas en la Patagonia: el desafío de Benjamín Roberts

En el sur de la Argentina, el empresario ganadero Benjamín Roberts está enfrentando el reto de implantar pasturas consociadas en Tierra del Fuego, un área marcada por condiciones climáticas extremas. Desde el inicio de su proyecto hace tres años, ha trabajado en el desarrollo de forrajes adaptados a un entorno que presenta inviernos severos y veranos con luz solar casi constante. Este esfuerzo busca no solo mejorar la oferta forrajera de la región, sino también generar un impacto positivo en la producción de carne, vital para la economía local.

Durante el ciclo agrícola 2023/24, Roberts sembró avena para iniciar un sistema de siembra, pero las condiciones climáticas adversas para la cosecha llevaron a que los novillos consumieran el forraje en pie. En el ciclo siguiente, a pesar de enfrentar problemas de humedad, logró cosechar 1.700 fardos de avena, un avance significativo en su objetivo de establecer una pastura consociada.

El año 2025/26 marcó un hito en sus esfuerzos, ya que se sembraron diversas especies forrajeras, incluyendo pasto ovillo, tréboles rojo y blanco, festuca y Timothy, sobre una base de avena de cobertura. Sin embargo, la abundante lluvia hacia el final del ciclo resultó en la pudrición total de los rollos cosechados. A pesar de estos contratiempos, Roberts mantiene una perspectiva optimista, planificando la cosecha de la pastura ya implantada para mediados de febrero del próximo ciclo agrícola.

El terreno donde Roberts desarrolla su proyecto está ubicado a unos 60 kilómetros al sur de Río Grande, una ciudad que se enfrenta a limitaciones logísticas y estacionales. La variabilidad del clima en Tierra del Fuego, donde un verano puede ser extremadamente seco mientras que el siguiente puede traer lluvias intensas, presenta un desafío considerable para la agricultura y la ganadería. Roberts enfatiza que para triunfar en este entorno es menester aceptar y aprender de los fracasos.

La planificación agronómica del proyecto se llevó a cabo con la asistencia de un técnico del INTA, aunque gran parte del avance se logró mediante el método de prueba y error, dado que no existen antecedentes de cultivos forrajeros exitosos en la región. El proceso de adaptación ha requerido realizar más disqueras de las inicialmente previstas debido a las dificultades en la configuración de la cama de siembra.

Aunque los costos de producción han superado lo anticipado, la experiencia acumulada ha brindado un valioso caudal de conocimiento sobre la viabilidad de la producción forrajera en un clima tan adverso. A medida que avanza su proyecto, Roberts espera poder aplicar este conocimiento para seguir mejorando la producción ganadera en la región, un segmento fundamental para la economía fueguina.

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