Progreso del 70% en la estabilización del cerro Hermitte en Médanos
El proyecto de estabilización del cerro Hermitte en el barrio Médanos ha alcanzado un 70% de avance, protegiendo a las familias de la zona. La obra, financiada por el municipio, responde a un deslizamiento ocurrido a principios de año.

La Secretaría de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos de Comodoro Rivadavia prosigue con las obras de estabilización en la ladera del cerro Hermitte, en el barrio Médanos, que se iniciaron como respuesta a un deslizamiento de tierras ocurrido el 18 de enero. Este proyecto tiene como objetivo la seguridad de 122 familias que habitan en 120 viviendas de la zona, y la intervención se está llevando a cabo con recursos municipales, debido a la falta de apoyo económico del Gobierno Provincial.
Hasta el momento, el avance de la obra es del 70%, con más de 70.000 metros cúbicos de suelo removido. Se estima que el volumen total a excavar estará entre 100.000 y 110.000 metros cúbicos. Para ello, se está implementando un sistema de terrazas que superará un desnivel de 40 metros, facilitando una mejor estabilización de la ladera y el drenaje de agua superficial que podría contribuir a nuevos deslizamientos.
La gestión del intendente Othar Macharashvili ha sido clave para la incorporación de maquinaria pesada al proyecto, ya que ha trabajado directamente con empresas del sector privado, incluyendo a la operadora PECOM y la firma CAPSA. Esto ha permitido acelerar las tareas de remoción y estabilización del terreno afectado.
Fernando Ostoich, secretario de Infraestructura, ha mantenido informados a los vecinos sobre los avances y decisiones vinculadas al proyecto, explicando que se trata de un asunto que va más allá de lo puramente geológico, al afectar directamente el futuro de las familias de la comunidad. Asimismo, Walter Navarro, subsecretario de Vialidad Urbana, destacó la rapidez con la que se están realizando las tareas de movimiento de suelo, enfatizando el compromiso del municipio para brindar soluciones efectivas a la población afectada.
Además del movimiento de suelo, los trabajos incluyen la construcción de canales de drenaje, el sellado de grietas, y se lleva a cabo un monitoreo constante de la ladera para garantizar la estabilidad. Se planea una evaluación técnica que permitirá reducir en 10 metros la altura del cerro, mejorando así la seguridad de las viviendas aledaños.
Este tipo de iniciativas evidencian la importancia de la planificación y la inversión en infraestructura urbana en áreas propensas a inestabilidad geológica, un tema relevante en diversas localidades de la Patagonia, donde las condiciones del terreno pueden variar abruptamente y causar riesgos para la comunidad.