Prohibición de juguetes "squishy" en Argentina por riesgos sanitarios
El Gobierno argentino ha establecido la prohibición de la venta de juguetes "squishy" debido a riesgos para la salud infantil relacionados con sustancias químicas. La medida afecta a productos no certificados y se espera que garantice una mayor seguridad en el mercado de juguetes.

La Subsecretaría de Defensa del Consumidor de Argentina ha emitido una disposición que prohíbe la importación, fabricación, distribución y venta de los juguetes conocidos como "squishy" o "squeeze toy". La decisión responde a evidencias que indican que estos productos pueden liberar sustancias químicas tóxicas, lo que representa un riesgo para la salud de los niños. Esta normativa entró en vigor de manera inmediata, a través de la Disposición 690/2026, publicada en el Boletín Oficial.
Durante los últimos meses, los juguetes "squishy" se han vuelto muy populares entre los niños, impulsados por su textura suave y su capacidad para funcionar como artículos de desestrés. Sin embargo, la gran mayoría de estos juguetes ha llegado al mercado sin los controles adecuados, lo que ha despertado preocupaciones en torno a su seguridad. Así, la Subsecretaría detalló que la medida no tiene como objetivo eliminar todos los juguetes de estimulación sensorial, sino únicamente aquellos que no cumplen con las normas sanitarias.
La prohibición incluye esencialmente a los productos que no cuentan con la certificación de inocuidad, dejando fuera de la restricción a aquellos lotes que presentan una declaración de conformidad oficial y que han pasado las pruebas de seguridad requeridas por la legislación vigente en Argentina. Esto significa que los consumidores todavía podrán acceder a versiones seguras de estos juguetes, siempre y cuando sean de fabricantes que cumplan con los estándares nacionales.
Las autoridades han enfatizado la necesidad de proteger a la población infantil, especialmente en un contexto donde los padres pueden no estar al tanto de los riesgos asociados a juguetes que aparentemente son inofensivos. La medida busca erradicar la presencia de productos que podrían perjudicar la salud de los más pequeños y restaurar la confianza en el mercado de juguetes en el país.
Cabe mencionar que esta decisión forma parte de un contexto más amplio de regulación comercial en el país, orientado a asegurar que los productos consumidos sean seguros y confiables. Además, refleja un creciente interés por parte del gobierno de abordar la seguridad infantil desde una perspectiva más proactiva, considerando la proliferación de productos no certificados en el mercado.
A partir de ahora, se espera que las autoridades intensifiquen los controles sobre los juguetes que ingresan al país y se comercializan en el mercado local, para evitar la venta de productos riesgosos. Esta medida contribuirá a establecer estándares más altos de seguridad en juguetes, beneficiando así a la salud pública y a la tranquilidad de los padres argentinos.