Prohibición de un raticida en todo el país por falta de registro sanitario
La ANMAT prohibió la comercialización del raticida SUPERCygonazo por no contar con un registro vigente. La decisión se tomó tras la pérdida de habilitación de la empresa productora.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha decidido prohibir en todo el país un raticida conocido como SUPERCygonazo, debido a que el producto no contaba con un registro vigente. Esta medida se formalizó mediante la Disposición 5707/2026, publicada en el Boletín Oficial, y se deriva de una investigación que detectó irregularidades en la comercialización de productos sin autorización.
El raticida, que contiene bromadiolona en una dosis única del 0,005%, era fabricado por la empresa Mendizabal, Ferraro y Larrinaga S.R.L., con sede en Munro, Buenos Aires. La situación del producto cambió drásticamente después de que la empresa perdiera su habilitación ante la ANMAT, al no solicitar su reinscripción en el Registro Nacional de Establecimientos Domisanitarios dentro del plazo estipulado. Esta inacción resultó en la anulación de los registros de todos los productos bajo su nombre, incluido el raticida.
Pese a haber sido notificada, la empresa no respondió a los intentos de la ANMAT de aclarar la situación, y las notificaciones enviadas a su domicilio no pudieron ser entregadas, lo que llevó a la autoridad sanitaria a tomar medidas más severas. Consultas realizadas a la autoridad sanitaria provinciales confirmaron la falta de registros correspondientes al raticida en cuestión.
En consecuencia, la ANMAT prohibió no solo el uso y comercialización del producto, sino también su distribución y publicidad en plataformas electrónicas. Se procedió a remitir enlaces donde se había detectado su comercialización a las áreas encargadas para realizar la fiscalización necesaria.
La decisión de la ANMAT se enmarca en un esfuerzo por proteger a los consumidores, ya que la falta de un registro vigente impide verificar las condiciones de fabricación y asegurar que el producto cumpla con los estándares de seguridad alimentaria y de salud pública. Esta acción pone de manifiesto la importancia del control sanitario en la comercialización de productos químicos y su potencial impacto en la salud de las personas.
Ante esta prohibición, se espera que los comercios retiren el producto de sus estantes y que los consumidores estén alertas ante la compra de raticidas que no cuenten con la respectiva autorización por parte de las autoridades sanitarias correspondientes. Las acciones de control sobre estos productos seguirán bajo la supervisión de la ANMAT para garantizar el bienestar de la población.