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Pronóstico de El Niño genera preocupación por sus efectos en la economía argentina

El inminente fenómeno de El Niño, considerado de alta intensidad, preocupa a los expertos por sus potenciales impactos económicos en Argentina, especialmente en el sector agroindustrial.

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Pronóstico de El Niño genera preocupación por sus efectos en la economía argentina

La llegada del fenómeno climático conocido como El Niño, que se prevé tendrá una alta intensidad, genera alarmas entre especialistas debido a sus posibles efectos en la economía argentina. En particular, el sector agropecuario, vital para la economía nacional, ya se encuentra en la mira de los análisis, a raíz de las proyecciones de precipitaciones superiores a los promedios habituales que podrían registrarse durante la primavera en el Hemisferio Sur.

Datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) apuntan a una probabilidad más que elevada de que El Niño se afirme en los próximos meses. De hecho, algunos expertos han comenzado a denominarlo informalmente como "Niño Godzilla", aludiendo a su potencial severidad. Las expectativas son preocupantes, dado que históricos eventos de este tipo han generado inundaciones y dañados serios en la infraestructura productiva de la región, afectando gravemente la producción agrícola y ganadera.

La firma Marsh, especializada en servicios de seguros, ha destacado que el impacto económico de estas condiciones climáticas extremas se extiende más allá de los daños visibles, poniendo en riesgo la continuidad operativa de las empresas. La falta de acceso a campos para la cosecha y las interrupciones en la cadena de suministro son solo algunos ejemplos de cómo la economía puede verse afectada, en un sector que ya es sumamente sensible a las variaciones climáticas.

El sector agroindustrial representa un pilar fundamental de la economía argentina, contribuyendo de manera significativa a las exportaciones y al producto bruto interno (PBI). En los primeros seis meses de 2026, las exportaciones agroindustriales alcanzaron los 27.447 millones de dólares, un 18% más que en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el destino de estas cifras dependerá en gran medida del comportamiento de las lluvias y sus repercusiones sobre la producción agrícola en los próximos meses.

Los antecedentes de eventos similares en la Argentina, como el que ocurrió entre 1997 y 1998, brindan un contexto que no puede ser ignorado. En aquel entonces, una fuerte escorrentía afectó la Cuenca del Plata, causando severas inundaciones en provincias como Corrientes y Entre Ríos. Esta situación evidencia la fragilidad de la infraestructura productiva ante fenómenos que, por su naturaleza, tienen un impacto directo en el uso del suelo y la disponibilidad de recursos para la producción.

Ante este escenario, se recomienda la implementación de una gestión más proactiva y analítica que contemple los riesgos asociados a estos eventos climáticos. La revisión de políticas de seguros, la planificación de la continuidad del negocio y la preparación de escenarios catastróficos se presentan como medidas fundamentales para mitigar las pérdidas que el fenómeno de El Niño podría acarrear. La ventana de anticipación que actualmente poseen las empresas es crucial para evitar que los efectos adversos se traduzcan en cifras económicas desalentadoras.

La capacidad del sector para adaptarse y gestionar estas adversidades será crucial no solo para su propia estabilidad, sino también para mantener el balance de la economía nacional en su conjunto.

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