Propuesta de mega data centers en Neuquén genera expectativas y preocupaciones
La provincia de Neuquén evalúa la instalación de mega data centers, en asociación con OpenAI, para desarrollar inteligencia artificial. A pesar de las promesas económicas, la falta de regulación genera preocupación sobre el impacto ambiental.

Se han presentado propuestas para la instalación de mega data centers en Neuquén, impulsadas por la empresa argentina Sur Energy y la estadounidense OpenAI. Estos centros de datos tienen el potencial de soportar el creciente desarrollo de la inteligencia artificial en la región de Vaca Muerta, cuya riqueza energética es reconocida a nivel global. En octubre de 2025, ambas compañías firmaron una carta de intención que podría derivar en una inversión cercana a los 25 mil millones de dólares, con una capacidad estimada de hasta 500 MW.
La ubicación del proyecto aún no se ha confirmado, aunque la mayoría de las especulaciones apuntan hacia Neuquén, en función de su acceso a recursos energéticos. La provincia también ha presentado recientemente un proyecto de “microrregión” para atraer inversiones, que abarca desde la zona de Vaca Muerta hasta la ribera del río Limay en Arroyito. Esta iniciativa busca propiciar un entorno favorable para proyectos que requieren una gran demanda energética, como los mega data centers.
Sin embargo, al igual que en el caso del fracking, la expansión de esta tecnología conlleva serias preocupaciones ambientales. Los mega data centers son conocidos por su alto consumo de agua y energía, lo que plantea interrogantes sobre su sostenibilidad en una región ya marcada por la explotación de recursos hidrocarburíferos. La falta de regulación específica para estos centros provoca inquietud entre los especialistas en medio ambiente. Desde la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén se ha admitido que, actualmente, no existen normativas claras que regulen la instalación de estas tecnologías emergentes.
Desde el gobierno provincial se están dando pasos hacia la creación de un marco regulatorio que combine desarrollo económico y cuidado ambiental. En este sentido, se contempla la importancia de la ley de promoción de la Microrregión Núcleo, que busca brindar claridad y seguridad jurídica a los inversores, aunque aún queda un largo camino por recorrer en términos de regulación efectiva. La dificultad radica en que la evolución tecnológica avanza a un ritmo que supera la capacidad de respuesta de las normativas vigentes.
De forma paralela, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), promulgado durante el gobierno de Javier Milei, también se propone como un marco de beneficios fiscales y regulatorios para estimular estas inversiones. Durante la reciente apertura de sesiones del Congreso Nacional, el Presidente hizo hincapié en la necesidad de crear un polo de desarrollo de inteligencia artificial en la Patagonia, vinculando estos centros de datos a la mejora de la infraestructura energética y la inserción del país en cadenas de valor internacionales.
A medida que avanza esta propuesta, los desafíos por delante incluyen el desarrollo de un marco regulatorio adecuado y la gestión de los impactos ambientales que estas iniciativas pueden generar en una de las regiones más frágiles del país, donde el equilibrio entre desarrollo y sostenibilidad sigue siendo un tema de debate urgente.