Propuesta de ruta fluvial que uniría Vaca Muerta y Viedma
Un nuevo estudio propone la viabilidad de crear una ruta fluvial de 720 kilómetros entre Vaca Muerta y Viedma a través de los ríos Limay y Negro. Esto permitiría un transporte más eficiente de insumos necesarios para la explotación del yacimiento de gas y petróleo.

El reciente estudio financiado por el Consejo Federal de Inversiones ha reavivado la posibilidad de desarrollar una ruta fluvial de 720 kilómetros utilizando los ríos Limay y Negro, que conectaría Vaca Muerta con la ciudad de Viedma. El proyecto busca establecer la navegabilidad del río Limay, lo que facilitaría el transporte de insumos críticos para la explotación del yacimiento neuquino. Para llevar a cabo esta iniciativa, que incluye la profundización de la vía navegable a una media de 1,6 metros, se estima un costo de aproximadamente 580 millones de dólares.
Este esquema de navegación fluvial se plantea como una solución para sustituir el transporte por camión. Actualmente, se transporta arena desde Entre Ríos hacia Vaca Muerta, lo que requiere recorrer una distancia de cerca de 1.200 kilómetros. En cifras, para cubrir la demanda anual de 8 millones de toneladas de arena, serían necesarias 285.700 cargas por camión, que se podrían reducir a solo 5.300 barcazas si se implementara el transporte fluvial.
Las barcazas, por su diseño eficiente y bajo costo operativo, se convierten en una opción atractiva. No requieren una gran tripulación, a diferencia de los barcos de mayor tamaño, lo que permite reducir costos adicionales en su operación. Además, su menor requerimiento de profundidad las hace ideales para navegar en ríos como el Limay y Negro.
En el contexto regional, Vaca Muerta representa un yacimiento clave para la producción de recursos energéticos en Argentina, y la implementación de esta ruta puede influir significativamente en la logística del suministro. El movimiento de insumos, especialmente de arena para fractura hidráulica, es fundamental para sostener la producción de gas y petróleo.
Este proyecto, si se concreta, no solo optimizaría el transporte de insumos hacia Vaca Muerta, sino que también podría desincentivar el uso de camiones, reduciendo la congestión en las rutas y los costos asociados al transporte por carretera. La posibilidad de operar una nueva vía fluvial presenta importantes beneficios logísticos y económicos para la región.
El siguiente paso sería avanzar en la evaluación del proyecto, buscando la aprobación necesaria y financiación adicional para materializar esta conexión estratégica, tanto para la industria del gas y petróleo como para el desarrollo de la infraestructura fluvial en la Patagonia.