Propuesta para un cambio en el régimen cambiario y monetario argentino
Horacio Tomás Liendo, arquitecto del esquema de convertibilidad, aboga por un cambio estructural en la política cambiaria argentina. Sostiene que despejar la incertidumbre cambiaria conducirá a tasas de interés más bajas y a una reactivación de la actividad económica.

En una reciente entrevista, Horacio Tomás Liendo, reconocido por su rol en la creación del régimen de convertibilidad en los años noventa, planteó la urgencia de un cambio estructural en el enfoque monetario y cambiario de Argentina. Liendo argumenta que la actual incertidumbre respecto al valor del peso frente al dólar afecta notablemente las tasas de interés, que se encuentran en niveles muy altos, tanto para las familias como para las empresas. Sostiene que, de eliminar esta incertidumbre, las tasas de interés se reducirían drásticamente y, con ello, la actividad económica podría repuntar.
El exfuncionario subrayó que las limitaciones en el régimen cambiario son un impedimento significativo para la inversión. Detalló que las tasas de interés pueden superar el 500% anual en algunos casos, lo que desincentiva el dinamismo económico. Para Liendo, la clave radica en desmantelar los controles existentes y ofrecer un entorno más predecible. En su visión, el Banco Central debería limitarse a defender el valor de la moneda y no desempeñar un rol en el financiamiento al gobierno.
Liendo también destacó que la convertibilidad en la década de 1990 permitió un crecimiento económico sostenido del 9% anual con descenso en la inflación, aunque enfatiza que no aboga por un regreso a ese modelo. Apunta hacia una actualización de las reglas que brinden claridad a los actores económicos y promuevan un régimen de mayor libertad cambiaria. Propone la libre competencia de monedas, sugiriendo que el dólar debería tener curso legal, pero sin desplazar completamente al peso.
La reforma reciente de la Carta Orgánica del Banco Central es considerada por Liendo un avance, aunque aún insuficiente para las necesidades actuales del país. Propone que los depósitos en dólares sean respaldados completamente, un mecanismo que busca fomentar la confianza del público y evitar retiros masivos que amenacen el sistema bancario. En este marco, las restricciones cambiarias son vistas como barreras que impiden el crecimiento de un mercado libre.
Al mencionar el caso de Perú, donde se permite la libre tenencia de divisas desde 1993, Liendo ejemplificó cómo estas políticas pueden ser beneficiosas. Según su análisis, liberar el mercado cambiario no solo reduciría la volatilidad, sino que también permitiría un ajuste en las tasas de interés, lo que a su vez promovería un aumento en las exportaciones y una disminución en las importaciones, ayudando a equilibrar la balanza comercial.
Finalmente, Liendo enfatiza que el objetivo del Banco Central debe ser proveer estabilidad monetaria, dejando de actuar como regulador del control cambiario. Su propuesta se centra en crear un entorno que incentive la inversión y la confianza, condições esenciales para el desarrollo económico en el contexto argentino actual.