Protestas contra Peter Thiel en Buenos Aires por su llegada a Argentina
Este sábado, se realizaron manifestaciones frente a la casa de Peter Thiel en Buenos Aires, donde se reclamó su desalojo. Activistas denunciaron su influencia en las políticas del gobierno argentino y advirtieron sobre el impacto de su empresa, Palantir, en datos del Estado.

Las protestas contra Peter Thiel, conocido technomagnate y fundador de Palantir, se intensificaron este sábado en Buenos Aires, donde un grupo de activistas organizó una movilización creativa en su residencia. La Coordinadora Plurinacional Basta de Falsas Soluciones convocó a los ciudadanos a manifestarse con carteles y máscaras, pidiendo el desalojo inmediato del empresario estadounidense. La cita fue en la emblemática Floralis Genérica para marchar hacia el Barrio Parque, donde se encuentra la mansión de Thiel.
Con consignas tales como “No al Súper RIGI, la tierra y el agua no se venden”, los manifestantes hicieron hincapié en el rechazo de su presencia en el país. La figura de Thiel ha suscitado divisiones debido a su ideología libertaria de extrema derecha y su vínculo con políticas que podrían afectar la soberanía y privacidad de los datos estatales. La movilización fue impulsada por notorias intervenciones en redes sociales, en particular por su viralización por parte del colectivo Lx Gandalf del Sur, que ha centralizado la atención en la figura del empresario.
Luca Bonfante, un ex candidato del Frente de Izquierda a legislador porteño, se sumó a las protestas y compartió imágenes que ilustran el repudio hacia Thiel, resaltando la urgencia de la situación. Los activistas critican que su llegada a Argentina se enmarca en una serie de cambios legislativos impulsados por el gobierno de Javier Milei, que parece favorecer a empresas tecnológicas como Palantir bajo condiciones poco beneficiosas para el país.
Thiel arribó a Argentina en abril y se reunió con el presidente Milei y varios de sus ministros. A pesar de que no se han revelado oficialmente los detalles de esas reuniones, se transmite un clima de preocupación debido a la posible injerencia de su empresa en el manejo de información del Estado. Durante la semana pasada, se llevaron a cabo exposiciones en el Congreso donde expertos advirtieron sobre el riesgo de que Argentina se convierta en un ``laboratorio del tecnofascismo´´, ante la posibilidad de que los datos del Estado sean compartidos con Palantir, facilitando el control y vigilancia sobre la población.
La trayectoria de Thiel es notable en el ámbito tecnológico, siendo cofundador de PayPal y uno de los primeros inversionistas de Facebook. Sin embargo, su enfoque y opiniones sobre la relación entre democracia y libertad han generado controversia en la esfera política global. Ventas de su ideología indican un claro desprecio por la regulación estatal de las tecnologías, lo que plantea serias interrogantes sobre el futuro de la privacidad y la democracia en los países donde sus empresas operan.
La creciente oposición a Thiel es un reflejo del temor de amplios sectores de la sociedad frente a los nuevos modelos de gobernanza que privilegian a las grandes corporaciones tecnológicas por sobre los derechos de los ciudadanos. En este contexto, las manifestaciones en Buenos Aires podrían anticipar un amplio movimiento de resistencia contra la influencia de intereses foráneos en la política interna de Argentina, resaltando la importancia de mantener la soberanía sobre el manejo de datos y recursos del país.