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Protocolo para el manejo de ballenas muertas en Chubut

Expertos en gestión ambiental detallan el protocolo para la disposición de ballenas muertas en las costas de Chubut. La falta de un protocolo específico en Argentina hace necesario el uso de métodos adaptados a la situación local.

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Protocolo para el manejo de ballenas muertas en Chubut

Recientemente, se han reportado casos de ballenas muertas en las costas de Puerto Madryn, lo que ha generado la necesidad de establecer un protocolo para su manejo adecuado. El licenciado en Gestión Ambiental, Víctor Fratto, aclaró que, si bien no existe un protocolo específico en Argentina para la disposición de cuerpos de ballenas, se han implementado métodos basados en procedimientos internacionales y experiencias previas locales.

En Puerto Madryn, se cuenta con un sitio de disposición final donde se trasladan los ejemplares que pueden ser removidos, especialmente aquellos que aparecen en zonas céntricas. Este proceso no está determinado por horarios, sino que depende de las condiciones de marea, crucial para facilitar el acceso de las máquinas a la playa y poder retirar el animal de forma eficiente.

Una vez que los cuerpos de las ballenas son llevados al sitio designado, su enterramiento se realiza de manera rápida y total, asegurando que queden completamente cubiertos. Fratto enfatizó que la población no debe esperar ver a las ballenas en terreno, ya que todos los ejemplares muertos son enterrados, evitando que queden a la vista.

Sin embargo, no todas las ballenas pueden ser retiradas debido a su tamaño, peso y, en ocasiones, estado de descomposición. En tales casos, el protocolo establece el procedimiento de enterramiento en cercanía. Este método, que ya fue utilizado durante la crisis de la influenza aviar, permite manejar animales que no pueden ser transportados por razones logísticas, dado su tamaño que puede llegar hasta las 25 toneladas.

La técnica implica mover al animal lo más lejos posible de la playa pero por encima de la línea de marea más alta y enterrarlo en una fosa. Este procedimiento requiere herramientas y técnicas específicas para garantizar la efectiva remoción y disposición del cuerpo, a fin de prevenir problemas sanitarios y preservar la salud pública en la región.

Este protocolo se vuelve aún más relevante en el contexto de Chubut, donde la aparición de ballenas muertas puede vincularse a condiciones ambientales o cambios en la salud del ecosistema marino, lo que requeriría atención adicional de las autoridades. La gestión adecuada de estos cuerpos no solo es crucial para la salud ambiental, sino también para la percepción pública sobre la vida marina en la región.

En conclusión, el manejo de ballenas muertas en Chubut es un proceso cuidadosamente planificado que busca equilibrar las necesidades del medio ambiente con las realidades logísticas, destacando la importancia de protocolos claros y efectivos.

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