Putin y Pashinián discuten referéndum sobre la adhesión de Armenia a la UE
Vladimir Putin y Nikol Pashinián conversaron sobre la conveniencia de un referéndum en Armenia para decidir entre la Unión Europea y la Unión Económica Euroasiática. La consulta se enmarca en la ambigüedad del estatus de Armenia en el contexto internacional y su reciente solicitud de adhesión a la UE.

El presidente ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, mantuvieron una conversación telefónica en la que discutieron la posibilidad de un referéndum nacional en Armenia, que evaluaría la opción de adherirse a la Unión Europea (UE) o permanecer en la Unión Económica Euroasiática (UEE). Este diálogo reavivó el tema dado que ambos líderes consideraron crucial establecer una clara postura sobre el futuro del país en relación a estas alianzas internacionales.
Según un comunicado del Kremlin, la conversación dejó entrever la necesidad de que Armenia adopte una postura oficial sobre su futura pertenencia, además de recordar las peticiones de los Estados miembros de la UEE, quienes, en una cumbre reciente en Astaná, exhortaron a Ereván a celebrar esta consulta popular a la brevedad. Sin embargo, Pashinián había descartado en el pasado inmediato esta posibilidad, señalando que no había motivos para apresurar un referéndum dado que la solicitud de ingreso a la UE presentada por Armenia estaba aún en sus primeras etapas.
El primer ministro subrayó que cualquier referéndum solo sería viable una vez que su país presente oficialmente la solicitud de adhesión a la UE, lo que dotaría de mayor sustancialidad a la consulta. Aún más, enfatizó que, en la actualidad, Armenia ni siquiera cuenta con el estatus de país candidato dentro de la UE, lo que complica el escenario para una decisión concreta.
Durante la charla, Pashinián también abordó las dificultades económicas que enfrenta Armenia, en particular las restricciones a la exportación de productos al mercado ruso. Estas limitaciones, según destacó, contradicen los acuerdos existentes entre ambos países y las normativas de la UEE. El primer ministro instó a tener en cuenta estos problemas, lo que evidencia una preocupación por el impacto inmediato en la economía armenia, que depende en gran medida de sus relaciones comerciales con Rusia.
Este escenario se produce en un contexto de tensiones regionales, donde Armenia ha experimentado cambios políticos significativos en los últimos años, especialmente tras el conflicto por Nagorno-Karabaj. La evolución de las relaciones con Occidente y Rusia se vuelve a poner en el centro del debate interno del país, ya que la población sigue dividida entre una mayor integración con la UE y la tradición de vínculos con Rusia.
La definición de un referéndum parece un paso crucial que podría alterar el panorama geopolítico en la región del Cáucaso, donde Armenia ha buscado diversificar sus alianzas, lo que a su vez podría afectar las dinámicas de poder en áreas circundantes, como Azerbaiyán y Turquía. A medida que se desarrollan estos acontecimientos, se espera que haya más discusiones sobre el futuro político y económico de Armenia.
En este contexto, se anticipa que ambas partes continuarán evaluando la viabilidad de los acuerdos económicos y la relación bilateral, esperando al mismo tiempo que la situación se clarifique a nivel interno sobre la dirección en la que el país debería avanzar.