Reabren causa por muerte de menor tras denuncia de abuso en Villa Gesell
Una joven denunció haber sido abusada por la expareja de su madre, lo que ha llevado a reabrir la investigación sobre la muerte de su hermana. La causa que involucra a Lucía Sosa y su pareja se encuentra en curso en Villa Gesell.

La reciente denuncia de Rocío, hija mayor de Lucía Sosa, sobre un abuso sexuales sufrido en su infancia ha desencadenado la reactivación de la investigación por la muerte de otra hermana. Rocío acusó a Héctor Javier Picart, expareja de su madre, de haber abusado de ella cuando tenía siete años. Esta revelación fue formalizada durante una declaración ante el fiscal Juan Carlos Calderón, en la que la joven también mencionó que su madre no intervino en el momento del abuso.
La situación de Lucía Sosa es crítica, ya que deberá hacer frente a acusaciones no solo por la muerte de su hija Isabella, sino también por la muerte de Candela, otra de sus hijas que murió en 2013 a tan solo seis meses. La investigación sobre Isabella Aguirre, quien falleció el 20 de julio en Villa Gesell, había llevado inicialmente a Sosa a ser acusada de abandono de persona. Sin embargo, tras los nuevos testimonios, la acusación se ha elevado a "abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo".
Rocío había permanecido en silencio durante años, pero finalmente decidió compartir su experiencia con sus padres adoptivos, quienes pese a saber lo ocurrido, miedo a perder la guarda de la menor, optaron por no presentar denuncia en su momento. Con la decisión de Rocío de colaborar con la justicia, se espera que su testimonio pueda proporcionar elementos suficientes para avanzar en varios casos que afectan a la familia.
Los profesionales de la salud que atendieron a Isabella también han sido citados a declarar, ya que su informe inicial pone en entredicho la versión de Sosa sobre los hechos que llevaron a la muerte de la menor. El resultado preliminar de la autopsia apunta a que la causa de muerte fue una asfixia obstructiva, lo que contradice la teoría del ahogamiento que había sostenido la madre. Esto ha generado suspicacias sobre posibles circunstancias que rodean la muerte de la niña.
Mientras tanto, el testimonio de Rocío ha sido probado como “muy valioso” por las autoridades, quienes considerarán la posibilidad de reabrir la causa sobre la muerte de Candela. Sin embargo, no se podrá reabrir el caso relacionado con Yazmín, otra de las hijas de Sosa fallecida en 2016, debido a limitaciones procesales.
El desarrollo de este caso es de gran interés en la localidad de Villa Gesell, donde el entorno social espera respuestas a las numerosas irregularidades que han rodeado a la familia. La reactivación de estas causas podría impactar significativamente tanto en la vida de Sosa como en la percepción de seguridad y bienestar infantil de la comunidad.