Reabren la Ruta 40 en Bariloche tras un derrumbe
La Ruta Nacional 40 ha vuelto a estar en funcionamiento luego de que se realizara un operativo de emergencia para despejar un derrumbe. El incidente ocurrió a la altura del kilómetro 2119, donde piedras y árboles bloquearon la vía.

En la madrugada del viernes, fue restablecida la circulación en la Ruta Nacional 40, a la altura del kilómetro 2119, tras un deslizamiento que causó la acumulación de piedras y árboles sobre la calzada. El incidente se produjo alrededor de las 22:30 del jueves, cuando se reportó la caída de tierra y elementos naturales que obstaculizaron el tránsito vehicular en la zona.
Ante la emergencia, la Central de Bomberos Voluntarios alertó al Centro de Operaciones de Emergencia Municipal (COEM), lo que llevó a la activación de un operativo coordinado entre Vialidad Nacional, la empresa CODI S.A. y las fuerzas de seguridad. Este despliegue incluyó efectivos de la Policía y Bomberos Voluntarios, así como personal de Gendarmería Nacional.
Los equipos de emergencia trabajaron en conjunto para retirar los escombros y limpiar la calzada, finalizando las labores en torno a la 1 de la mañana del viernes. Así, se logró normalizar el tránsito por la ruta, que es fundamental para la conectividad de la región andina de la Patagonia, que despliega una vasta red de turismo y comercio.
A pesar de la reapertura de la ruta, las autoridades municipales han recomendado a los conductores que mantengan la precaución al circular por el área afectada, ya que las condiciones climáticas y geográficas de la zona pueden presentar riesgos adicionales para el tránsito.
Este tipo de incidentes no son aislados en la región, debido a su topografía montañosa que puede propiciar deslizamientos, especialmente en temporadas de lluvias intensas. La Ruta 40, reconocida por su belleza paisajística, juega un rol crucial en la economía local al facilitar el acceso a destinos turísticos y residentes de localidades cercanas.
Las autoridades locales subrayan la importancia de la coordinación entre diferentes organismos de seguridad y mantenimiento para responder eficazmente ante este tipo de emergencias. Se han comprometido a seguir trabajando en la mejora de la infraestructura y sistemas de alerta para minimizar riesgos futuros en esta vital ruta.
Con el tránsito normalizado, se espera que la actividad en la zona retome su ritmo habitual, con la asistencia de turistas y residentes, en un contexto donde la conectividad es clave para el desarrollo económico de la región.