Realizaron sauna sobre un lago congelado en Chubut y nadaron en aguas heladas
Tomás Barrios y Laura Guerreiro llevaron a cabo una singular actividad en el Lago de las Margaritas, donde se sumergieron en aguas a 2° tras usar un sauna a 60°. Esta experiencia busca difundir la natación en aguas frías y promueve la actividad deportiva durante todo el invierno en la región.

El último fin de semana, se llevó a cabo una innovadora experiencia en el Lago de las Margaritas, en la cordillera de Chubut, donde Tomás Barrios y Laura Guerreiro, promotores de la natación en invierno en la provincia, se sumergieron en aguas heladas a una temperatura cercana a los 2°. Luego de la inmersión, se calentaron en un sauna portátil que alcanzó temperaturas entre 60° y 65°.
La actividad forma parte de un programa que ambos nadadores comenzaron a desarrollar en 2023, destinado a promover la natación en aguas frías durante todo el año. Durante su visita a Esquel para brindar una charla sobre la disciplina, decidieron aprovechar las condiciones del lago, que tenía una capa de hielo de aproximadamente 28 centímetros. Para acceder al agua, utilizaron una sierra finlandesa, evitando así la utilización de motosierra y minimizando el impacto ambiental.
La estructura del sauna es de origen ruso y similar a una carpa, con una estufa a leña que eleva rápidamente la temperatura en su interior, permitiendo un rápido cambio entre el frío del agua y el calor del sauna. En el exterior, la temperatura rondaba los -3°, aunque los nadadores mencionaron haber experimentado condiciones más extremas en otros países, como nadar en Suecia y Finlandia, donde las temperaturas del agua llegaron a ser de -0,6°.
El congelamiento del Lago de las Margaritas no se presenta cada año, lo que sumó un carácter especial a esta experiencia. Barrios y Guerreiro señalaron que el invierno anterior el lago no había alcanzado este nivel de congelación, lo cual motivó la realización de esta actividad.
El desarrollo de la natación en aguas frías en la provincia ha ido en aumento, con eventos organizados en diversas localidades, como una jornada en Sarmiento donde participaron cerca de 40 personas en el río, a 1°. La aceptación entre la comunidad muestra un creciente interés por una disciplina que, aunque poco común en la región, está ganando adeptos.
Las experiencias compartidas entre los nadadores fomentan un sentido de comunidad, permitiendo a los participantes enfrentar el desafío del agua fría juntos, transformando lo que puede parecer intimidante en una actividad disfrutable y fortalecedora.