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Receta de budín al whisky con chocolate amargo

La estación fresca invita a cocinar, y esta receta de budín al whisky con chocolate amargo es una excelente opción. Con instrucciones sencillas, este postre es ideal para disfrutar en casa.

Por Gladis Gutiérrez3 min de lectura
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Receta de budín al whisky con chocolate amargo

A medida que se acercan los días más frescos, la gastronomía se adapta a la temporada invitando a preparar recetas que reconforten el paladar. Una opción destacada es el budín al whisky con trozos de chocolate amargo, ideal para compartir en reuniones familiares o con amigos.

Para comenzar con la preparación, es fundamental precalentar el horno a 180° C. El primer paso consiste en batir manteca a temperatura ambiente junto con azúcar, vainilla y ralladura de limón durante aproximadamente diez minutos, hasta que la mezcla se vuelva pálida y espumosa. Este proceso es clave para lograr una buena base que luego soportará el resto de los ingredientes.

A continuación, se incorporan los huevos uno por uno, asegurándose de batir bien después de cada adición. Es recomendable utilizar una espátula para raspar los bordes del recipiente y garantizar que todos los ingredientes se integren adecuadamente. Una vez que la mezcla está lista, se tamizan la harina, el polvo de hornear y la sal, y se añaden alternando con el whisky, lo que aportará un sabor distintivo al budín. En el momento medio de la incorporación, se añaden los trozos de chocolate amargo.

El siguiente paso es colocar la preparación en un molde de budín inglés de 27x11x7 cm, previamente enmantecado y enharinado. El budín debe cocinarse en el horno, en este caso, se sugiere bajar la temperatura a 160° C y cocinar durante 90 minutos. Es fundamental no abrir la puerta del horno durante la cocción, ya que esto podría afectar el levantamiento del budín.

En cuanto a los toppings, se puede optar por cubrir sólo una parte del budín con nueces y avellanas peladas, previamente mojadas con agua y espolvoreadas con azúcar impalpable antes de hornear. Esto no solo aportará sabor, sino también un contraste en la textura.

Una vez transcurrido el tiempo de cocción, al retirar el budín del horno, se puede rociar nuevamente con un poco de whisky, añadiendo profundidad al sabor. Para obtener un resultado óptimo, es recomendable dejar reposar el budín dentro del molde, envuelto en film, durante toda una noche, permitiendo que la humedad se distribuya de manera uniforme y mejorando su jugosidad.

Este budín al whisky con chocolate amargo no solo es una opción deliciosa para recibir visitas, sino que también se puede disfrutar como un perfecto cierre para una cena en familia, reflejando el espíritu de compartir y el calor del hogar en los días fríos.

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