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Receta de budín nube de limón: secretos para lograr su esponjosidad

El budín nube de limón es una opción ideal para merendar, destacándose por su textura liviana y esponjosa. Su preparación, que incluye aceites y un glasé de limón, requiere de algunos secretos para lograr resultados óptimos.

Por Jorgelina Hernández2 min de lectura
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Receta de budín nube de limón: secretos para lograr su esponjosidad

El budín nube de limón es una variante del clásico budín que se caracteriza por su miga suave y aireada, perfecta para acompañar una merienda con mates. Esta receta no solo utiliza ingredientes comunes, sino que su éxito radica en técnicas de preparación que aseguran un resultado ligero y húmedo. En lugar de manteca, se utiliza aceite, lo que también contribuye a su textura única.

Para preparar este budín, se inicia batiendo huevos junto con azúcar en un bol amplio, un paso crucial que le aporta aire y volumen a la mezcla. Se deben batir los ingredientes durante varios minutos hasta que la preparación tome un color claro y cremoso. Esto es fundamental para lograr esa característica miga esponjosa que lo distingue de otros budines.

Luego, se agregan la leche, el jugo y la ralladura de limón, también se puede incluir esencia de vainilla para realzar el sabor. Es importante mezclar estos ingredientes líquidos con suavidad para no perder el aire incorporado. Posteriormente, se tamiza la harina leudante con una pizca de sal e incorporarse en tandas, revolviendo solo hasta que se integre, sin sobrebatir.

El molde debe estar previamente engrasado y enharinado, y la mezcla se vuelca con cuidado, llenando hasta tres cuartas partes de su capacidad para permitir que el budín crezca adecuadamente en el horno. La cocción se realiza en un horno precalentado a 170 °C durante un tiempo estimado de entre 35 a 45 minutos, dependiendo del horno y el tamaño del molde.

Para asegurar que el budín no se seque, es vital no abrir la puerta del horno durante los primeros 25 a 30 minutos, ya que esto puede desinflar la preparación. Al finalizar el tiempo de cocción, se puede comprobar la cocción insertando un palillo en el centro del budín; si sale limpio, está listo para enfriarse un poco antes de desmoldar.

Adicionalmente, se debe tener cuidado al rallar el limón, utilizando solo la parte amarilla de la cáscara, ya que la capa blanca puede aportar un sabor amargo. Para culminar, se puede preparar un glasé con azúcar impalpable y jugo de limón, que le dará un toque fresco y dulce al budín.

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