Receta de tarta de invierno con vegetales de estación
Esta receta presenta una tarta de invierno que utiliza vegetales de estación como berenjena y zucchini. A continuación, se detallan los pasos para su preparación.

Esta propuesta culinaria consiste en la elaboración de una tarta de invierno que resalta el uso de vegetales de estación. En esta receta se destacan la berenjena, el zucchini, el morrón, la cebolla morada y el zapallo, ingredientes fácilmente accesibles en la Patagonia durante los meses más fríos.
El primer paso es preparar la masa para la tarta. Para ello, se requiere de harina tamizada, manteca fría, sal y un poco de azúcar. Estos ingredientes se procesan hasta obtener una mezcla arenosa, a la que se le añade un huevo y, si es necesario, un chorrito de leche. La masa se envuelve en papel film y se deja reposar en la heladera durante al menos 30 minutos, lo que permite que tome consistencia.
Mientras la masa reposa, se pueden preparar los vegetales. Se deben cortar en cubos y condimentar con ajo, romero, sal y aceite de oliva. Una vez aliñados, se disponen en una placa para horno y se cocinan a 180 grados Celsius durante unos 25 a 30 minutos, hasta que estén tiernos. Este proceso no solo resalta los sabores naturales de los vegetales, sino que también los vuelve más digeribles.
Por otro lado, se prepara el relleno de la tarta. En una procesadora se combinan ricota, ralladura de limón, nuez moscada, sal, pimienta y huevos. Esta mezcla se procesa hasta obtener una crema homogénea, a la que se le incorpora queso rallado sbrinz, lo que agregará un toque extra de sabor y cremosidad al relleno.
Una vez lista la masa y los vegetales, se procede a ensamblar la tarta. Se forra un molde con papel manteca enmantecado y se estira la masa, que se coloca en el molde pinchando el fondo para evitar que se infle. Se vierte el relleno cremoso y se distribuyen los vegetales horneados por encima. Finalmente, se ralla más queso sbrinz y se lleva al horno a 180 grados Celsius por unos 30 minutos o hasta que la superficie esté dorada.
Esta tarta es ideal para ser servida tibia, acompañada de una ensalada de rúcula u otras hojas verdes, convirtiéndose en una opción nutritiva y sabrosa perfecta para los días de frío en la Patagonia. Su preparación sencilla y el aprovechamiento de los vegetales de estación la hacen un plato a considerar durante el invierno.