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Rechazan demanda de estafado tras instalación de app de acceso remoto

Un ciudadano de Cipolletti denunció haber sido estafado a través de un método llamado vishing, que implicó la instalación de una aplicación de acceso remoto. A pesar de su reclamo ante el banco y la Justicia, la demanda fue rechazada por considerar que la entidad no había fallado en su sistema de seguridad.

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Rechazan demanda de estafado tras instalación de app de acceso remoto

Un vecino de Cipolletti sufrió una estafa mediante el método conocido como vishing, donde un supuesto operador de una tarjeta de crédito lo indujo a instalar una aplicación para acceder remotamente a su teléfono. Esta trampa se activó, después de que el hombre intentara resolver un problema relacionado con su tarjeta para abonar una cuota de estudios. Tras contactarse con un número que creía oficial, el estafador le pidió descargar la aplicación para supuestamente solucionar su inconveniente.

Luego de la llamada, la víctima no pudo acceder a la app de su banco y empezó a notar movimientos extraños en sus cuentas, que incluían transferencias no reconocidas. Inmediatamente, realizó la denuncia ante la policía y contactó a su entidad financiera. Sin embargo, su reclamo formal fue desestimado y quedó insatisfecho con la respuesta del banco, por lo que decidió llevar su caso a la Justicia Civil de Cipolletti en busca de una compensación económica por los daños sufridos.

En su demanda, el hombre argumentó que la entidad bancaria no cumplió con su deber de proteger las cuentas de sus clientes y que debió haber detectado las operaciones anómalas. Afirmó que el banco contaba con herramientas adecuadas para prevenir dichas transacciones, además de brindar advertencias sobre la importancia de no compartir credenciales de acceso y claves de seguridad.

La entidad financiera, por su parte, refutó estas acusaciones, indicando que no hubo falla en sus sistemas. Aseguró que las operaciones realizadas requerían el usuario, la contraseña y una clave adicional de validación. En el proceso judicial, se llevó a cabo una pericia informática que analizó los registros de las transferencias cuestionadas.

El experto en informática halló conexiones desde dos direcciones IP distintas: una correspondiente al domicilio habitual del denunciante y la otra proveniente de otra provincia. Las transferencias iniciales se realizaron desde esta última dirección, mientras que el movimiento que provocó el reclamo se registró desde la conexión habitual del usuario. La pericia indicó que esta situación era consistente con el acceso remoto facilitado por la aplicación instalada por el estafador.

Finalmente, la Justicia Civil desestimó la demanda, lo que plantea una preocupación acerca de la seguridad de los usuarios y la efectividad de las medidas de prevención ante estafas de este tipo. Este caso resalta la importancia de la educación financiera y la cautela al compartir información sensible, especialmente en un contexto donde las estafas bancarias son cada vez más sofisticadas.

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