Rechazan desalojo solicitado por hombre a su expareja en Plottier
La Cámara de Apelaciones de Neuquén rechazó un pedido de desalojo de un hombre a su expareja respecto a una vivienda en Plottier. Los jueces consideraron que la situación era compleja y que no se podía resolver mediante un simple desalojo.

Un reciente conflicto por la propiedad de una casa en Plottier, Neuquén, llevó a una apelación judicial que terminó en la Cámara de Apelaciones, donde se desestimó el reclamo de un hombre que buscaba desalojar a su expareja. El demandante alegaba ser el propietario del inmueble y solicitaba su restitución, argumentando que su expareja ocupaba el lugar sin un título legal que justificara su estadía.
Sin embargo, la Sala I, compuesta por los jueces Cecilia Pamphile y Jorge Pascuarelli, determinó que la situación no podía resolverse con un simple proceso de desalojo. A medida que se examinaba el caso, se hizo evidente que la pareja había vivido en la vivienda y que esta había sido adquirida durante la relación. Además, la mujer había realizado diversas mejoras en la propiedad, lo que complicaba aún más el panorama legal.
El contexto de violencia doméstica también fue clave en la resolución del caso. La mujer había denunciado previamente una serie de abusos físicos, psicológicos y económicos sufridos durante su convivencia, lo que fue considerado por la Justicia al momento de evaluar la situación actual de la vivienda. Estos antecedentes dieron peso a su demanda de que se le reconocieran ciertos derechos sobre la propiedad.
La situación se había precipitado tras su separación en 2012, luego de un grave episodio de violencia. Desde entonces, ella inició diversas acciones judiciales relacionadas con este vínculo, lo que mostró la complejidad del caso desde sus inicios. En primera instancia, la jueza María Guadalupe Losada ya había rechazado el pedido de desalojo, argumentando que había pruebas suficientes para legitimar los derechos de posesión de la mujer sobre la propiedad.
La Cámara de Apelaciones corroboró la decisión de la jueza de primera instancia y consideró que el conflicto debía analizarse en función de las condiciones bajo las cuales ambos habían vivido juntos. Entre las evidencias presentadas había documentación del Instituto de Seguridad Social del Neuquén, donde la mujer figuraba como concubina del demandante, y registros de servicios públicos a su nombre, lo que evidenciaba su convivencia en la vivienda.
La Cámara también tuvo en cuenta la declaración conjunta de ambos como padres de una hija, en la que indicaron la misma dirección en Plottier. Ambos aspectos reforzaron la idea de que el hombre no podía simplemente reclamar el desalojo de la mujer sin considerar toda la historia de su relación y las circunstancias del hogar compartido.
Con este fallo, el caso subraya la importancia de abordar los conflictos de vivienda considerando el contexto de las relaciones personales, especialmente en situaciones donde hay antecedentes de violencia familiar que agravan la situación. A partir de esta decisión, se espera que se contemple más cuidadosamente la dinámica de las relaciones en disputas de tenencia de propiedades.