Rechazan medida cautelar de un padre para reservar vacante escolar en Bariloche
Una jueza de Bariloche desestimó la solicitud de un padre que buscaba asegurar una vacante escolar para su hijo sin la aprobación de la madre. El tribunal argumentó que la medida afectaba las reglas de admisión del colegio y que el niño ya contaba con un lugar en otro establecimiento.

Una jueza de Familia en Bariloche tomó la decisión de rechazar la medida cautelar presentada por un padre con el objetivo de reservar una vacante de primer grado en una institución educativa privada. El hombre había logrado la confirmación del cupo el 26 de agosto, pero no pudo concretar la inscripción dado que la madre del menor se opuso a firmar los documentos necesarios para la matriculación. Esta situación se origina en el contexto de una separación de la pareja, que había acordado en 2025 compartir equitativamente los gastos escolares del niño y evaluar un cambio de escuela para el ciclo lectivo 2027.
Ante el vencimiento de los plazos de inscripción establecidos por la nueva institución, el padre decidió acudir a la Justicia para mantener la vacante mientras se negociaba con la madre. Sin embargo, la Defensoría de Menores se opuso formalmente a la solicitud, considerándola prematura e improcedente, dado que el acuerdo de mediación anterior no autorizaba a uno de los progenitores a gestionar de manera unilateral la admisión en una escuela diferente.
La jueza detectó además un inconveniente procesal importante: la acción legal estaba dirigida contra la madre del menor, pero la solicitud pretendía obligar a un establecimiento educativo que no tenía el carácter de demandado en este contexto. Obligar a la institución a reservar un lugar sin un plazo definido podría alterar sus normas de admisión y afectar a otras familias que están a la espera de un cupo.
El fallo también destacó que no se amenaza el derecho a la educación del menor, ya que este asiste regularmente a otra escuela privada, donde mantiene su estabilidad tanto emocional como educacional. En este sentido, la magistrada subrayó que las decisiones educativas deben tomarse en el marco de la responsabilidad parental compartida, sugiriendo al padre que explore vías de resolución a través del proceso judicial adecuado en lugar de recurrir a medidas cautelares poco efectivas.
El caso resalta las dificultades que pueden surgir en la copaternidad y la importancia de mantener acuerdos en torno a la educación de los hijos, enfatizando que la cooperación entre ambos progenitores es fundamental para asegurar el bienestar del menor en situaciones de separación.