Rechazo a un posteo que critica a la titular de ATEN por parte de organizaciones
Diversas organizaciones y sindicatos han manifestado su desacuerdo con un posteo de Angélica Lagunas, que critica a la actual secretaria general de ATEN, Fany Mansilla. En un comunicado, cuestionan el uso de estereotipos en el ámbito sindical y abogan por un debate político más constructivo.

Un grupo de sindicatos, agrupaciones feministas y organizaciones sociales han expresado su rechazo hacia un posteo de Angélica Lagunas, docente y exsecretaria general de ATEN Capital. En dicho posteo, Lagunas cuestiona abiertamente a la actual secretaria general del gremio, Fany Mansilla. La respuesta de estas organizaciones se plasmó en un comunicado titulado “El posteo que atrasa”, donde señalan la inadecuación de la crítica lanzada por Lagunas.
El documento argumenta que las diferencias políticas en el marco sindical deben ser abordadas mediante argumentos debidos y no a través de estigmas o caricaturas que socavan la representación de las dirigentes. Las organizaciones creen que el posteo en cuestión se basa en intentos de ridiculizar a Mansilla, más que enriquecer el debate político sobre su gestión.
Las preocupaciones expresadas por estas agrupaciones están en línea con una larga trayectoria de luchas feministas que buscan erradicar los estereotipos tradicionales. Se realizó, además, una conexión con la educación, remarcando la relevancia de la Educación Sexual Integral (ESI) en la formación docente, considerando que se cumplen 20 años de la sanción de la Ley 26.150.
El pronunciamiento aboga por un enfoque reflexivo sobre cómo se expresan y construyen las diferencias dentro de los espacios sindicales y políticos. Las organizaciones firmantes han resaltado la necesidad de avanzar hacia un diálogo más inclusivo que evite prácticas patriarcales, sexistas y discriminatorias.
En conclusión, el rechazo a la forma en que Lagunas se expresó sobre Mansilla no solo pone de manifiesto las tensiones políticas dentro de ATEN, sino que también aboga por revisiones más profundas en la manera de debatir y construir acuerdos dentro del movimiento docente. Este episodio evidencia la necesidad de un sindicalismo que contemple la perspectiva de género y la inclusión como pilares fundamentales de su gestión.
El contexto de esta controversia señala un momento crucial para el movimiento feminista y el sindicalismo en la educación, donde las reivindicaciones históricas continúan siendo tema de discusión y reflexión. Las organizaciones involucradas instan a todos los actores del sector a reconsiderar sus tácticas y argumentos de cara al futuro.