Reclamos por la ciencia argentina desde Bariloche hasta el Obelisco
El 12 de agosto, científicos argentinos realizaron una jornada de protesta en defensa de la ciencia, marcada por recortes y despidos. Las manifestaciones se extendieron a diversas ciudades, incluida San Carlos de Bariloche.

El sistema científico argentino atraviesa una crisis profunda que ha llevado a la comunidad académica a manifestarse en defensa de la ciencia y la tecnología del país. Este miércoles 12 de agosto, bajo el lema "Ponete la camiseta por la ciencia argentina", se llevaron a cabo protestas a lo largo de varios puntos del territorio nacional, simultáneamente con un paro universitario nacional. La convocatoria surge en un contexto de severos recortes presupuestarios, despidos masivos y una preocupante parálisis de iniciativas clave para el desarrollo del país.
Las concentraciones más significativas tuvieron lugar en lugares emblemáticos de Argentina, como el Obelisco en Buenos Aires, donde se congregaron trabajadores de universidades y organismos científicos. En San Carlos de Bariloche, otro de los puntos neurálgicos para la ciencia, se llevó a cabo una manifestación en el Centro Cívico, reflejando la cercanía de la comunidad con el desarrollo atómico del país, que históricamente ha tenido un papel destacado en esta ciudad.
Los científicos destacan la alarmante cifra de ocho puestos de trabajo perdidos diariamente desde diciembre de 2023, lo que repercute en múltiples áreas, desde la salud hasta la tecnología agropecuaria. Este hecho ha desencadenado un vacío preocupante en los institutos de investigación que han posicionado a Argentina en un lugar destacado en el ámbito global. Las consecuencias de esta crisis son visibles y afectan directamente la estructura del sistema científico.
Particularmente crítica es la situación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), que ha sido un bastión del desarrollo pacífico de la energía nuclear desde su creación en 1950. Recientemente, sus científicos advirtieron sobre un recorte del 53,4% en inversión de infraestructura y equipamiento en los últimos tres años, sumado a una contracción del 45,4% en su presupuesto desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Esta disminución ha llevado a que la CNEA alcance su nivel más bajo de financiamiento en dos décadas.
El desmantelamiento gradual de estas instituciones críticas plantea serios interrogantes sobre el futuro de la ciencia en Argentina. Mientras que el avance tecnológico y las necesidades del país demandan una fuerte inversión en I+D, las autoridades parecen priorizar otras áreas, dejando en jaque un ecosistema fundamental para el crecimiento y desarrollo del país.
La jornada de protesta no sólo busca visibilizar la crisis actual, sino también llamar la atención de la sociedad y exigir un cambio en las políticas de financiamiento que aseguren el futuro del desarrollo científico argentino. La situación se mantiene tensa, y la comunidad científica seguirá demandando respuestas y acciones que frenen el deterioro del sistema.