Recuerdos de la publicidad aérea de la yerba Safac en los cielos argentinos
La marca de yerba mate Safac, que formó parte del grupo Bemberg, es recordada por su innovadora publicidad aérea en los años 40. Un avión escribía su nombre en el cielo, un ícono que llegó a cautivar al público argentino durante años.

En la década de 1940, los cielos del valle argentino se convirtieron en un sorprendente soporte publicitario para la yerba mate Safac. Este producto, que pertenecía al Grupo Bemberg, fue promocionado de manera innovadora mediante vuelos en un pequeño avión, que escribía su nombre en el cielo. Esta publicidad marcó un hito en la historia de la comunicación comercial en el país, mostrando la creatividad de las estrategias de marketing de la época.
El avión que llevaba a cabo estas maniobras era un Cessna 120, conocido comúnmente por su matrícula LV-NGO. Este monomotor pertenecía a los hermanos Comi, quienes se encargaban de inyectar aceite en un depósito de 200 litros para crear humo blanco, necesario para que se formara la leyenda en el cielo. La palabra que aparecía, en un tamaño aproximado de 8 metros de ancho por 1 de alto, se desvanecía pasadas unas cinco horas, lo que no impidió que llenara de sorpresa y curiosidad a diversos públicos en el país.
La yerba Safac, cuyo nombre proviene de las siglas de la Sociedad Auxiliar, Fabril, Agrícola y Comercial, tuvo grandes plantaciones en Misiones, lo que la posicionó como un ícono de la cultura de la yerba mate en Argentina. Sin embargo, a medida que la compañía fue renovando su modelo de negocio, la marca desapareció del mercado, convirtiéndose en un recuerdo nostálgico para varias generaciones.
Además de Safac, otras marcas también se sumaron al uso de esta innovadora publicidad aérea. Empresas como Geniol, Pepsi y General Electric adoptaron la misma estrategia, lo que marcó una época dorada para la publicidad en los cielos argentinos. Esta tendencia atrajo tanto a marcas grandes como pequeñas, aumentando el interés del público por este tipo de promoción.
Las habituales reuniones de amigos en torno a un mate en espera de que las condiciones climáticas mejoraran eran una constante en la vida de los hermanos Comi. Estas “mateadas” reunían a referentes de distintos aeroclubes de la región, generando un ambiente de camaradería y pasión en el ámbito de la aviación. Sin embargo, esta historia de amistad se tornó agridulce, ya que algunos de sus compañeros perdieron la vida en accidentes aéreos.
A pesar de la desaparición de la yerba Safac, su legado perdura en la memoria colectiva, recordándonos la creatividad y la innovación en la comunicación comercial argentina. La combinación de la pasión por el mate y la publicidad única ha dejado una huella indeleble en las anécdotas culturales de Argentina, especialmente en su relación con la yerba mate.