Recuperan sabores patagónicos en el ahumadero de Villa La Angostura
En Villa La Angostura, la empresa "Humos de la Patagonia" recupera técnicas tradicionales de ahumado, fusionando métodos ancestrales con estándares modernos. Bajo la dirección de Juan Pablo Criminesi, el proyecto promueve la producción de ahumados locales como una forma de preservar la memoria y la cultura regional.

En Villa La Angostura, un proyecto impulsado por Juan Pablo Criminesi ha logrado revitalizar el arte del ahumado tradicional a través de su emprendimiento "Humos de la Patagonia". Esta iniciativa comenzó hace más de diez años, motivada por las difíciles circunstancias vividas tras el cierre de comercios familiares, lo que llevó a Criminesi a buscar alternativas productivas para su comunidad.
El ahumadero se inauguró en 2014 tras cumplir con las normativas municipales, y rápidamente creció hasta obtener la habilitación para la producción a nivel provincial y nacional, siguiendo los lineamientos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). La marca se ha enfocado en recuperar técnicas de ahumado que permitan crear productos que resalten los sabores autóctonos de la Patagonia, tales como carnes, pescados, quesos y vegetales.
Entre la gama de productos, se destacan fiambres, charcutería, patés y salames ahumados, con un enfoque particular en la trucha, que se ha convertido en una insignia del proyecto. La planta de "Humos de la Patagonia" está diseñada con tres áreas de elaboración específicas, garantizando la separación y el tratamiento adecuado de cada tipo de ingrediente.
La empresa mantiene un compromiso estricto con las tradiciones, evitando el uso de acelerantes o conservantes químicos. En su lugar, el proceso de ahumado se basa en técnicas artesanales que requieren tiempo y atención al detalle, priorizando la calidad sobre la cantidad. Esto permite que cada producto cuente con seguridad alimentaria y trazabilidad, lo que asegura que los consumidores conozcan el origen de cada materia prima.
El futuro del emprendimiento se proyecta hacia un crecimiento que abarque no solo el mercado nacional, sino también la posibilidad de internacionalización. Criminesi y su equipo trabajan para obtener todas las certificaciones necesarias que les permitan exportar sus productos, llevando así el sabor de la Patagonia a otros rincones del mundo.
Este esfuerzo no solo busca la rentabilidad económica, sino también el impulso cultural en la región, donde las tradiciones culinarias tienen un gran valor y son parte del patrimonio colectivo. Así, "Humos de la Patagonia" se posiciona no solo como un negocio, sino como un puente entre la historia familiar, las prácticas artesanales y la innovación en el ámbito alimentario.
Con este enfoque, Villa La Angostura se asienta como un punto de referencia en la recuperación y difusión de los sabores tradicionales de la Patagonia, revitalizando su rica herencia cultural mientras enfrenta los desafíos de un mercado globalizado.