Reducción de personal en empresas estatales bajo el gobierno de Javier Milei
Desde la asunción de Javier Milei, más de 23.400 trabajadores han sido desvinculados de empresas públicas. Este ajuste busca un considerable recorte del gasto estatal y eficiencia en la gestión de recursos.

El actual gobierno de Javier Milei ha implementado una política focalizada en la reducción del tamaño del Estado, lo que ha llevado a la disminución del personal en empresas y sociedades públicas en Argentina. Según datos del Indec, la plantilla de estas instituciones se redujo de 110.259 trabajadores en noviembre de 2023 a 86.809 en septiembre de 2026, representando una disminución del 21 por ciento.
El ajuste se ha manifestado en múltiples empresas, donde las mayores reducciones se han registrado en cinco de ellas, que en conjunto concentraron cerca del 70% de los despidos. Entre estas, el Correo Argentino reportó la mayor baja absoluta, pasando de 16.897 a 11.210 empleados. Le sigue la Operadora Ferroviaria, que disminuyó su planta de 23.834 a 19.408, marcando una caída del 19 por ciento. Otras compañías relevantes en este proceso son el Banco de la Nación Argentina y Aerolíneas Argentinas, que también vieron reducidas sus plantillas significativamente.
Con el respaldo de su política fiscal, el presidente Milei busca establecer un superávit a través de la disminución del gasto público. Esto incluye la reducción de la planta de personal en el sector estatal, iniciativa que ha sido constante desde el inicio de su gestión, afectando tanto la administración pública como las empresas estatales.
Los ajustes más severos no solo se han dado en empresas grandes, sino también en entidades de menor dimensión ligadas a medios de comunicación y educación. Por ejemplo, Télam, oficialmente transformada en la Agencia de Publicidad del Estado, redujo su plantilla en un 79%, de 810 a 169 trabajadores.
Así, la política de recorte implementada por el gobierno no solo ha afectado el empleo directo en las empresas estatales, sino que también plantea un debate más amplio sobre el futuro del trabajo en el sector público y la gestión de recursos del Estado. Se espera que estos cambios continúen conforme avancen los objetivos de ajuste fiscal del actual gobierno, impactando de manera latente en el panorama socioeconómico del país.
El contexto de estas reducciones trae consigo un debate sobre el balance necesario entre eficiencia en el gasto estatal y la garantía de empleo para miles de argentinos que dependen de la función pública. La transición hacia un modelo más austero en la administración del Estado plantea desafíos que deberán ser abordados tanto por la gestión gubernamental como por la sociedad.