Régimen de lluvias continuarán en Neuquén con heladas anticipadas
En Neuquén, se esperan lluvias inusuales y heladas tardías en los próximos meses, según la experta Andrea Rodríguez. Las condiciones inestables podrían afectar la producción agrícola, especialmente de frutos secos.

Durante los próximos meses, Neuquén experimentará un régimen de lluvias inusuales y heladas tardías, como destacó Andrea Rodríguez, especialista en bioclimatología agrícola. Esta advertencia se dio en el marco de una jornada sobre prospectivas agroclimáticas organizada por el Gobierno provincial, en la que se analizó el impacto de la variabilidad climática en el sector agropecuario.
Rodríguez informó que la región enfrentará un ciclo marcado por la inestabilidad climática, pronosticando que hasta la primera quincena de noviembre las precipitaciones se mantendrán por encima de lo normal. El mes de julio ya había registrado un evento extremo, con acumulaciones de lluvias que superaron los 70 milímetros, un hecho significativo considerando que el promedio histórico se sitúa entre 30 y 40 milímetros.
En cuanto a las bajas temperaturas, se prevé la llegada de aire frío entre septiembre y octubre, con un riesgo notable de heladas al final de octubre y principios de noviembre. Este periodo resulta crítico para los cultivos, que en ese momento se encuentran en pleno desarrollo, lo que agrava la vulnerabilidad ante las heladas.
Rodríguez subrayó que un solo evento de heladas puede comprometer toda la producción anual si no se cuentan con recursos de protección adecuados. Este contexto se agrava aún más ante el histórico cambio climático, que ha llevado a un aumento en la frecuencia de tormentas de granizo y temperaturas extremas, evidenciando la urgencia de estrategias de manejo climático en la agricultura local.
Para mitigar el impacto de estos fenómenos, se recomienda un monitoreo térmico exhaustivo en cada predio agrícola. De esta manera, los productores podrán estar mejor preparados para enfrentar las heladas, utilizando datos específicos sobre las condiciones térmicas de sus instalaciones, más allá de las orientaciones generales de organismos como el INTA.
La especialista también hizo hincapié en la importancia de adaptar la producción a nuevas variedades y cultivos, destacando que la resiliencia ante el cambio climático requiere una planificación proactiva y el uso de tecnologías que permitan un manejo más eficiente de los recursos.
Así, la agricultura de Neuquén sigue enfrentando desafíos significativos debido a la variabilidad climática, lo que exige una atención constante por parte de los productores y las autoridades para salvaguardar los cultivos en los meses venideros.