Relato del hijo de la mujer asesinada en Villa Devoto sobre la relación familiar
Sebastián Verón narró cómo se enteró del asesinato de su madre, Romina Calvo, a manos de su padre. Además, reflexionó sobre la relación familiar y sus conflictos.

El hijo de Romina Calvo, de 40 años, asesinada por su pareja, Walter Verón, de 56 años, compartió detalles sobre la tragedia familiar que ocurrió en Villa Devoto. Sebastián Verón, de 23 años, recibió la impactante noticia a primera hora de la mañana cuando su hermano menor lo contactó y le pidió que regresara a la casa familiar. Durante la comunicación, escuchó a su hermana menor, lo cual acentuó la gravedad de la situación que había ocurrido.
Según las primeras investigaciones, el asesinato se llevó a cabo con un arma blanca, provocando alrededor de 40 heridas a la víctima. Tras el ataque, Walter Verón intentó quitarse la vida cortándose el cuello y, posteriormente, fue internado en estado crítico en el Hospital Vélez Sarsfield, mientras la policía lo detuvo tras su intento de fuga.
Sebastián también abordó la dinámica entre sus padres y expresó que, en su opinión, la relación debería haber terminado hace tiempo, debido a las constantes discusiones que mantenían. Aunque no se registraron incidentes previos de violencia física en el hogar, mencionó que sí existían conflictos recurrentes, principalmente vinculados a las dificultades económicas que enfrentaba la pareja, que dejó atrás tres hijos: dos varones de 23 y 21 años, y una niña de 8.
El joven aclaró que, si bien sus padres tenían problemas, nunca había habido antecedentes de violencia extrema en el hogar. Señaló que las peleas eran más bien por la presión económica que enfrentaban, situación que se agravó con la actual crisis en el país.
Asimismo, respondió a rumores que surgieron en torno a la relación de su madre con la numeróloga conocida como Pitty, desestimando la versión de que ella le había entregado dinero. Sebastián explicó que su madre solo intentaba desarrollar un proyecto comercial relacionado con la franquicia del negocio de la numeróloga, y rechazó las especulaciones que pretendían asociar su muerte a situaciones financieras vinculadas a ese contacto.
A medida que avanza la investigación judicial, el contexto de la tragedia revela una familia marcada por tensiones, más que por episodios de violencia anteriores. El caso resuena en la sociedad actual, donde los conflictos económicos y las relaciones personales pueden desembocar en tragedias.