ADCDiario

Repartidores de aplicaciones en Comodoro enfrentan extensas jornadas y bajos ingresos

Los repartidores de aplicaciones en Comodoro Rivadavia enfrentan extensas jornadas laborales, llegando hasta 70 horas por semana, junto con tarifas que no cubren sus costos. El Sindicato de Trabajadores de Reparto por Aplicación advierte sobre la precarización del sector y la falta de derechos laborales.

5 min de lectura
Compartir
Repartidores de aplicaciones en Comodoro enfrentan extensas jornadas y bajos ingresos

El trabajo de reparto a través de aplicaciones ha crecido notablemente en Comodoro Rivadavia, atrayendo a personas que buscan generar ingresos ante el panorama de desempleo y salarios bajos. Sin embargo, esta tendencia ha traído consigo una serie de preocupaciones en torno a las condiciones laborales de estos trabajadores, quienes han organizado sus denuncias a través del Sindicato de Trabajadores de Reparto por Aplicación (SiTraRepa).

Desde el sindicato, Ezequiel Rodríguez señala que, aunque no existen cifras oficiales que reflejen con precisión la cantidad de repartidores en el país, las estimaciones sugieren que podrían rondar el millón, incluyendo a conductores de distintas aplicaciones. La mayoría de estos trabajadores se han incorporado a esta modalidad tras perder sus empleos o al intentar financiar sus necesidades económicas, destacándose la diversidad de su origen laboral, con individuos provenientes de sectores como la industria, la educación y la salud.

Una de las principales críticas que realizan los trabajadores es la falta de reconocimiento como empleados formales. Muchas plataformas categorizan a los repartidores como “socios colaboradores” o los obligan a inscribirse como monotributistas, lo que implica que no gozan de derechos laborales básicos como aguinaldo, vacaciones ni seguro ante accidentes. Esta situación conlleva a que los trabajadores asuman todos los costos de sus labores, incluyendo el mantenimiento de sus vehículos, teléfonos móviles y otros insumos necesarios.

La competitividad en el sector también juega un papel crucial, ya que el aumento en la cantidad de repartidores en búsqueda de pedidos ha llevado a una disminución en las tarifas. Rodríguez advierte que las empresas abusaron de esta mayor oferta, pagando tarifas insuficientes y exigiendo que los recorridos sean cada vez más largos. Este contexto obliga a muchos repartidores a trabajar entre 60 y 70 horas por semana para lograr un ingreso digno, haciendo que la precariedad laboral sea un tema crítico para los trabajadores del sector.

El llamado a la regularización y mejora de las condiciones laborales se vuelve urgente. Los reclamos por un marco legal que proteja a estos trabajadores y les otorgue derechos básicos continúan creciendo, y reflejan una necesidad más amplia de abordar la informalidad y precariedad laboral en el país. La situación actual invita a reflexionar sobre la necesidad de políticas que brinden estabilidad y seguridad dentro de este nuevo modelo de trabajo.

Compartir

Más noticias