Repercusiones en la UCR tras la victoria de Merino en Esquel
El triunfo de Gerardo Merino en la UCR de Esquel provocó reacciones en la oposición, con Sergio Guajardo cuestionando la intervención de las autoridades. A pesar de la derrota, Guajardo destaca el surgimiento de la UCR Federal como un avance significativo en la resistencia interna.

Tras la reciente victoria de Gerardo Merino en el plenario de la Unión Cívica Radical (UCR) en Esquel, las voces de la oposición, lideradas por Sergio Guajardo, no tardaron en manifestarse. Guajardo, que se veía como un competidor directo, criticó la fuerte intervención de la estructura oficial en el proceso electoral, sugiriendo que este "centralismo" y el despliegue de recursos del partido jugaron un papel decisivo en los resultados, dejándolo en desventaja.
El dirigente cordillerano contrastó el enfoque de su facción con el de Merino, al asegurar que su campaña se llevó a cabo con recursos limitados y un esfuerzo mayor por parte de sus militantes. Aclaró que su equipo había trabajado de manera "a pulmón" para intentar convencer a los asambleístas, lo que da cuenta de un esfuerzo basado en la movilización y el activismo local, frente a una estructura más consolidada y con acceso a mayores recursos.
Pese a los resultados adversos, Guajardo optó por un análisis positivo de la situación. Identificó el surgimiento de una nueva línea interna, denominada UCR Federal, como un logro importante. A su juicio, este movimiento no solo busca reposicionar a la UCR frente al poder central, sino que también está destinado a generar una respuesta más amplia entre la militancia, evidenciando un canal de resistencia ante la hegemonía del liderazgo actual del partido.
Sin embargo, Guajardo también expresó su preocupación por la situación interna del radicalismo chubutense, reconociendo que las tensiones derivadas de esta interna han dejado al partido en una circunstancia frágil. Aseguró que la falta de consenso podría dificultar la reestructuración necesaria tras las elecciones y enfatizó que "el partido no está bien" debido a los efectos de la reciente votación.
El referente opositor advirtió que la competencia electoral ha producido "muchos heridos", lo que podría afectar la cohesión futura del partido. Sin embargo, subrayó que su facción asume el rol de minoría a la espera de readecuaciones dentro de la UCR y posibles nuevas alianzas que puedan surgir a raíz de esta confrontación interna.